Etiqueta: percepcion

1 5 octubre, 2016

Todos tenemos lecturas de verano, y ahora que ya ha finalizado, va siendo hora de retomar tanto el blog, como el trabajo. Cerrando la etapa vacacional, tenía el compromiso no escrito conmigo mismo de acabar el libro que recomiendo a toda esa gente que tiene relación de manera directa, o indirecta, con una persona que padece algún tipo de afectación neurológica: “Modulación pedagógica” de Anna Esclusa. Anna Esclusa es curiosamente pedagoga, y digo curiosamente porque no suele verse a diario (o no suele ser común) que un profesional “del mundo de las letras” esté tan en contacto directo con esto de la “neuro”, y pueda comprometerse, aportar y dar una nueva perspectiva a todas las personas que rodean al padeciente, así como al propio padeciente, sobre muchos de los procesos que se desarrollan en el día a día. A ello me refiero, un pedagogo formado en Estimulación Basal® (mundo descubierto gracias a la formación que tuvimos en Neurofunción con la misma Anna Esclusa) ayuda a mejorar la comunicación de la propia persona con su propio cuerpo. Y es que la visión perceptiva que otorga la perspectiva de la Estimulación Basal®, las herramientas que puede darte, pueden ayudar a que la persona pueda “reconciliarse” con su propio cuerpo, y a ello me refiero, que debido a las alteraciones perceptivas de base que pueden llegar a tener las persona

11 septiembre, 2015
distintas percepciones

Este bonito palabro, significa el reconocimiento de objetos a través exclusivo del tacto, sin ayuda auxiliar de ningún otro sentido. A través de la palpación, somos capaces de saber qué objeto estoy tocando, cuáles son sus propiedades y la significancia de éste. Pero cuidado, porque no sólo reconocemos a través de las manos (que es lo primero en lo que hemos pensado), sino que solemos hacerlo a través de estructuras con mucha representación cerebral sensorial, ya que nos resulta más fácil palpar con las manos, pies, o con la boca [estereognosia bucal (1)] y labios, recordemos el homúnculo sensitivo. En pacientes con afectación neurológica, la necesidad de explorar dicho tipo de sensibilidad (lo encontraréis por sensibilidad profunda), es básica y necesaria, porque muchas de las tareas que se plantean como ejercicios de rehabilitación, implican la capacitación de entrada de información, procesamiento de ésta a nivel cerebral (implicación cognitiva) y la consiguiente respuesta motora. Es decir, si el paciente está explorando un objeto que debe reconocer con la mano (afecta o no), los sistemas comprometidos vienen siendo las vías aferentes estimuladas por el tacto, temperatura y presión, mandando al SNC la información somatosensorial que debe ser interpretada, donde a su vez, cada pequeña exploración, necesita de una parte motora selectiva (concretamente en mano y dedos) para cont

21 julio, 2015

Percibir no es ver, ni escuchar, ni oler, ni sentir. Percibir es el proceso constructivo de elaboración e interpretación que hace nuestro cerebro a partir de los estímulos externos (o internos) recibidos por nuestros órganos de los sentidos. Requiere un procesamiento activo de la persona y también está determinado por nuestras experiencias, emociones… Muy a grandes rasgos, el proceso podría resumirse de la siguiente manera: 1. Un estímulo es captado por nuestros órganos sensoriales. Los receptores convierten esa información en potenciales de acción y de ahí pasa a las áreas de procesamiento primario donde ya se obtiene información del estímulo. 2. De ahí, la información pasa a un “sistema de reconocimiento de objetos” que funciona como un archivo en el que tenemos un ejemplar de cada objeto que conocemos y plantillas con sus rasgos más característicos. Este almacén nos sirve para comparar lo que estamos procesando, con todos los ejemplares que ya tenemos almacenados. 3. Con toda esa información, y muy rápidamente (en milésimas de segundo) ya somos capaces de identificar lo que estamos viendo y además podemos acceder a otras características como la funcionalidad. ¿Os suena el Doctor P? Es el famoso músico con el que Oliver Sacks comienza su libro “El hombre que confundió a su mujer con un sombrero”. Voy a transcribir varios fragmentos interesantes. Ante una fotografía del Sáhara