Etiqueta: lenguaje

21 septiembre, 2016
cuidados en alzheimer

El Alzheimer es la demencia más frecuente en nuestro país y afecta no solamente a la persona que lo padece, sino a todo su entorno familiar y social. Seguramente todas las personas que estáis leyendo esta entrada conocéis a alguien, algún familiar, un vecino, el abuelo de una amiga, la abuela de un amigo….que tiene Enfermedad de Alzheimer. Y seguramente la mayoría hemos oído hablar de los síntomas: se le olvida dónde ha dejado las llaves, no recuerda el nombre de los nietos, empieza a confundirse preparando la comida, va al supermercado y se olvida la mayoría de las cosas que tenía que comprar, se desorienta en lugares que son conocidos….Al inicio lo que más llama la atención es la pérdida de memoria de experiencias recientes. Es importante destacar que los eventos que se relacionan con un impacto emocional alto, se recuerdan mucho mejor. En el estadio intermedio, suelen aparecer déficits en el lenguaje, razonamiento, orientación espacial y funciones ejecutivas, lo que hace que empiecen a aparecer los primeros problemas en las actividades de la vida diaria. Se va perdiendo independencia, se necesita supervisión para controlar la medicación, tienen dificultades para elegir la ropa que tienen que ponerse, planificar la comida, comer (se puede regresar a la utilización d

1 13 enero, 2016
lenguaje en logopedia

Son muchas las personas que, tras sufrir un accidente cerebrovascular (ACV, también llamado ictus), un traumatismo craneoencefálico (TCE) o cualquier intervención invasiva en el cerebro, en mermada su capacidad de comunicación. Esto se puede presentar de varias maneras, dependiendo del tipo de problema que presente la persona. Entre todas, y en el plano de la comunicación, las dos secuelas estrella son las afasias y las disartrias. En este caso nos centraremos en las afasias. La afasia es el trastorno del lenguaje que aparece como consecuencia de un daño neurológico en un cerebro que antes de la lesión tenía esta capacidad desarrollada, generando problemas tanto en producción como en comprensión. Es una alteración muy variable, que va desde ligeros problemas para encontrar el nombre de las cosas (anomia), hasta situaciones de imposibilidad de articulación de fonemas (anartria). A estos problemas de producción, sepueden sumar los de comprensión, con los que la persona tendrá serias dificultades para entender el lenguaje que escucha y que le dirigen las personas de su alrededor. El día a día de la persona con afasia es difícil, dado que es un problema que en la mayoría de los casos viene de forma súbita (aunque depende de la etiología). La comunicación en el hogar, con los familiares o cuidadores, cambia drásticamente y se convierte en una tarea

21 septiembre, 2015

La Enfermedad de Alzheimer es la enfermedad neurodegenerativa que afecta a más personas a partir de los 60 años y con el aumento en la esperanza de vida, cada vez serán más las personas que sufran esta enfermedad. Aunque comúnmente se dice que el principal problema es la pérdida de memoria, la enfermedad se asocia con una gran variedad de síntomas, incluso en los estadíos iniciales de la enfermedad. La pérdida de memoria característica es gradual y con un gradiente temporal. Comienza con dificultad para memorizar nueva información y con el paso del tiempo, se van perdiendo recuerdos también del pasado, donde lo último en perder son las primeras etapas de la vida. Algo parecido pasa con el lenguaje, desde el principio, es posible comprobar que las personas que comienzan con Alzheimer, se quedan con palabras en la punta de la lengua, suelen ser palabras que también se aprendieron de manera tardía en nuestra vida. Pero hoy no es el día de hablar de síntomas, hoy es un día que puede ayudarnos a comprender un poco mejor la parte personal de la enfermedad. Las personas con Enfermedad de Alzheimer pierden la memoria, si. Tienen dificultades con el lenguaje, si. Tienen problemas para planificarse, si. Pueden desorientarse por la calle, si. Con el paso del tiempo, esos problemas aumentan y aparecen otros, si. Pero las personas con Enfermedad de Alzheimer también tienen emociones, aunque

15 julio, 2015

Seguramente una gran mayoría nos hemos encontrado con mensajes de este tipo, en emails, Facebook o navegando por Internet. No hace falta que transcriba lo que pone, porque seguramente habéis podido leerlo y comprenderlo sin ningún problema. La idea está clara: cuando nos enfrentamos a una palabra, la leemos como un todo y le damos un significado. ¿Esto ocurre siempre? NO. De manera muy básica: esto pasa porque la lectura se hace a través de dos vías distintas aunque complementarias: la vía léxica y la vía subléxica. ¿Para qué sirve cada una de ellas? Principalmente para leer palabras conocidas y palabras desconocidas. Nuestro idioma es transparente, esto quiere decir que cada una de nuestras letras tiene un sonido (y las excepciones siguien siempre unas reglas, por ejemplo la C de Casa se pronuncia distinto que la C de Cereza). Esto no pasa con otros idiomas como el inglés, en el que en función de las palabras, las letras tienen un sonido u otro. Por ejemplo, el nombre “Sam” y la palabra “same” aunque tienen la misma sucesión de letras “S – A – M”, la A se pronuncia de manera distinta. Al inglés se le denomina un idioma opaco. La vía léxica se activa cuando leemos palabras que conocemos. Sin embargo, cuando leemos una palabra por primera vez, sí que es necesario convertir los grafemas (letras) en fonemas (sonidos) y con todo, dar un significado (si es que tiene). A esta vía de

14 julio, 2015

La detección de la sintomatología que genera un ictus, es crucial para lo que posteriormente viene después, puesto que a través de una rápida atención, los neurológos, neurocirujanos y todo el equipo que conforman las unidades de ictus, pueden actuar con mayor rapidez y eficiencia, de tal manera que las secuelas puedan ser menores. Y ésta detección, es por parte de toda la sociedad, seas o no profesional de la salud, es elemental. Pensemos que el ictus es la causa de muerte por enfermedad con mayor incidencia de nuestro país, por encima del cáncer, y para más fastidio, de las que deja secuelas con mucha variabilidad, como motoras, lenguaje, memoria, sensitivas, etc. dependiendo del área del cerebro que se ha quedado sin irrigación. Para detectar si a una persona le está dando un ictus, es crucial tener algún truco para recordar en qué tenemos que fijarnos, para rápidamente llamar al 112 y que la persona pueda ser atendida en la menor brevedad posible. ¿Por qué el tiempo es crucial? Porque en el ictus se obstruye una arteria, o directamente se rompe, dejando a las neuronas sin oxígeno (porque la sangre es la que transporta el oxígeno) y de ésta manera mueren. Y el cerebro, caprichoso en sí, cuanto más tiempo está sin “respirar”, mayor es el daño quese puede producir. ¿Qué cosas tener en cuenta? Pues personalmente me gusta el palabro que usan los ingleses para acordarse, como es

6 julio, 2015

Clásicamente se ha entendido que hay principalmente dos tipos de palabras atendiendo a su clase gramatical: los nombres y los verbos. Además estas dos grandes categorías se distribuían por lugares distintos de nuestro cerebro. Los nombres en las zonas temporales y los verbos en las zonas frontales. Esto era contrastado gracias a estudios con pacientes con lesión cerebral y se encontraron dobles disociaciones, como en el estudio de Damasio y Tranel de 1993 Los sistemas que aparentemente son imprescindibles para la recuperación de nombres concretos situados en la corteza temporal anterior y media izquierda, no lo son para la recuperación de los verbos. Para la recuperación de los verbos es necesario el buen funcionamiento de la corteza frontal izquierda. Esta hipótesis fue contrastada tanto con pacientes neurológicos, como con técnicas de neuroimagen. Pero las posturas actuales van un poco más allá. Hay muchos grupos de investigación, entre los que me incluyo, que sostienen la idea de que no es la clase gramatical la que condiciona qué áreas son necesarias para recuperar una determinada palabra, sino su significado, su semántica, y que además, cuando se procesa una determinada palabra, entra en juego nuestro sistema sensoriomotor para ayudarnos a comprenderla/producirla. Me explico, cuando leemos la palabra correr, no