Etiqueta: lengua

6 julio, 2015

Clásicamente se ha entendido que hay principalmente dos tipos de palabras atendiendo a su clase gramatical: los nombres y los verbos. Además estas dos grandes categorías se distribuían por lugares distintos de nuestro cerebro. Los nombres en las zonas temporales y los verbos en las zonas frontales. Esto era contrastado gracias a estudios con pacientes con lesión cerebral y se encontraron dobles disociaciones, como en el estudio de Damasio y Tranel de 1993 Los sistemas que aparentemente son imprescindibles para la recuperación de nombres concretos situados en la corteza temporal anterior y media izquierda, no lo son para la recuperación de los verbos. Para la recuperación de los verbos es necesario el buen funcionamiento de la corteza frontal izquierda. Esta hipótesis fue contrastada tanto con pacientes neurológicos, como con técnicas de neuroimagen. Pero las posturas actuales van un poco más allá. Hay muchos grupos de investigación, entre los que me incluyo, que sostienen la idea de que no es la clase gramatical la que condiciona qué áreas son necesarias para recuperar una determinada palabra, sino su significado, su semántica, y que además, cuando se procesa una determinada palabra, entra en juego nuestro sistema sensoriomotor para ayudarnos a comprenderla/producirla. Me explico, cuando leemos la palabra correr, no

19 junio, 2015

La disfagia es un problema que se puede dar en los pacientes neurológicos debido a un daño específico en los nervios (o centros nerviosos) de los músculos que controlan y ejecutan la función de tragar. El entrenamiento de ésta musculatura, a través de una serie de ejercicios específicos, puede mejorar las funciones de deglución de alimentos, evitando así que éstos pasen a las vías respiratorias, con las consecuencias que ello supone, como infecciones respiratorias o directamente el atragantarse. Es por ello que existe una figura sanitaria que aborda dicha problemática, la logopedia, que se encarga de valorar, supervisar, tratar y reevaluar todo el proceso deglutorio en sus distintas fases, así como asesorar todo el acondicionamiento del entorno para que ello sea más fácil y se eviten complicaciones. El ejemplo que propone el vídeo, es acondicionar el tipo de alimento dependiendo del tipo de disfagia que presente la persona, siendo así la textura y la consistencia adecuada a la capacidad deglutoria sin que existan esas molestas fugas. Otro de los consejos interesantes, es adecuar la postura de la persona a la hora de comer, donde se recomienda que la cabeza no esté echada hacia atrás, sino más bien se haga una pequeña flexión de cabeza (dob