Etiqueta: cognicion

25 mayo, 2017

Nuestro cerebro alcanza su peso máximo alrededor de los 19 años y permanece más o menos estable hasta los 45 o 50 años. Es a partir de este momento, con el envejecimiento, cuando el cerebro empieza poco a poco a disminuir su peso, y con ello, van mermando algunas capacidades cognitivas. A los 86 años, un cerebro normal ha perdido aproximadamente un 11% del total de su peso, por lo que resulta normal que las personas de esta edad muestren dificultades en algunas tareas que requieran una alta demanda cognitiva. Lo interesante es conocer qué zonas son las que van disminuyendo en funcionalidad para poder entender por qué las personas mayores van teniendo dificultades cognitivas a medida que van envejeciendo. En términos generales, son las zonas frontales y temporales las que más se deterioran con el paso de los años. Dado que las regiones en las que más se nota el paso del tiempo son las frontales y temporales (hipocampo y amígdala), es por esto, que los cambios cognitivos más frecuentes asociados a la edad se relacionan con el funcionamiento de estas regiones y son principalmente los siguientes: – Disminución de la fluidez verbal. Aunque no impide mantener conversaciones coherentes y adaptadas, su lenguaje es menos fluido, tienen más pausas entre las palabras y suelen utilizar menos variedad de vocabulario. Además, es frecuente observar un aumento del fenómeno de

21 septiembre, 2016
cuidados en alzheimer

El Alzheimer es la demencia más frecuente en nuestro país y afecta no solamente a la persona que lo padece, sino a todo su entorno familiar y social. Seguramente todas las personas que estáis leyendo esta entrada conocéis a alguien, algún familiar, un vecino, el abuelo de una amiga, la abuela de un amigo….que tiene Enfermedad de Alzheimer. Y seguramente la mayoría hemos oído hablar de los síntomas: se le olvida dónde ha dejado las llaves, no recuerda el nombre de los nietos, empieza a confundirse preparando la comida, va al supermercado y se olvida la mayoría de las cosas que tenía que comprar, se desorienta en lugares que son conocidos….Al inicio lo que más llama la atención es la pérdida de memoria de experiencias recientes. Es importante destacar que los eventos que se relacionan con un impacto emocional alto, se recuerdan mucho mejor. En el estadio intermedio, suelen aparecer déficits en el lenguaje, razonamiento, orientación espacial y funciones ejecutivas, lo que hace que empiecen a aparecer los primeros problemas en las actividades de la vida diaria. Se va perdiendo independencia, se necesita supervisión para controlar la medicación, tienen dificultades para elegir la ropa que tienen que ponerse, planificar la comida, comer (se puede regresar a la utilización d

24 febrero, 2016
Neurorehabilitación y percepción

Los que trabajamos en el campo de la neurorehabilitación, como bien es sabido, muchas personas que son tratadas por profesionales de la salud, pueden padecer algún tipo de afectación en el habla, canal comunicativo por excelencia en el ser humano. De hecho, es tan esencial para nosotros la comunicación hablando, que llegamos a olvidar que más del 70% de comunicación es no verbal- El hecho es que a través de la observación e interpretación visual, que nos llevará a planteamientos de hipótesis con nuestros pacientes, y un poquito de sentido común, podríamos llegar a comprender algunos de los comportamientos o acciones que se presentan en el día a día de las personas afectadas por alguna afección neurológica. La respuesta está en el comportamiento, tal y como propone el modelo Affolter, y tal y como nos hacía ver Frank Roelandt en el pasado curso al que pudimos asistir los fisioterapeutas de Neurofunción, siendo la respuesta clave ante todas las situaciones que se nos proponían. Durante el transcurso de la formación, mientras se desarrollaban conceptos como el de dar estabilidad al paciente, iba recordando una película que en su momento me impactó, y que quisiera compartir con todos vosotros. Quiero presentaros el film, muy recomendable, sobre la biografía de Temple Grandin, doct

16 febrero, 2016
guía Affolter en ictus

Cuando vuelves de tierras gallegas tras 5 días intensos de formación en el modelo Affolter, quieras o no existe una tendencia a ver a los pacientes desde las gafas nuevas sobre las que te has formado, con ganas de estrenar tu nueva visión acerca de lo aprendido, aplicándolo directamente en tus pacientes. Esto sin duda es un gran sesgo de información, donde a muchos de los terapeutas nos suele pasar, y es un “peligro” por el hecho de que se nos estén pasando por alto, otros elementos que en estas nuevas gafas, no puedas acabar de contemplar por estar atendiendo a otros nuevos aspectos. Y esto de inicio, es un proceso bastante normal (que quizás no del todo bueno). Es por ello, que toda formación necesita de un tiempo de reposo, como el arroz de un exquisito “rissotto” o el pan recién hecho, un tiempo de reflexión que viene dado en la aplicación, evaluación y reevaluación en nuestros propios pacientes. Nunca hubiere imaginado que, tal y como propone el modelo Affolter, generar o dar una información firme, estable, congruente, como es una pared, o la esquina de una columna, pudiera llegar a cambiar tan repentinamente, el comportamiento de un paciente neurológico severo, cambiar el tono de protección de un brazo afectado por un ictus consiguiendo cambios relevantes en una actividad, o modifi

11 septiembre, 2015
distintas percepciones

Este bonito palabro, significa el reconocimiento de objetos a través exclusivo del tacto, sin ayuda auxiliar de ningún otro sentido. A través de la palpación, somos capaces de saber qué objeto estoy tocando, cuáles son sus propiedades y la significancia de éste. Pero cuidado, porque no sólo reconocemos a través de las manos (que es lo primero en lo que hemos pensado), sino que solemos hacerlo a través de estructuras con mucha representación cerebral sensorial, ya que nos resulta más fácil palpar con las manos, pies, o con la boca [estereognosia bucal (1)] y labios, recordemos el homúnculo sensitivo. En pacientes con afectación neurológica, la necesidad de explorar dicho tipo de sensibilidad (lo encontraréis por sensibilidad profunda), es básica y necesaria, porque muchas de las tareas que se plantean como ejercicios de rehabilitación, implican la capacitación de entrada de información, procesamiento de ésta a nivel cerebral (implicación cognitiva) y la consiguiente respuesta motora. Es decir, si el paciente está explorando un objeto que debe reconocer con la mano (afecta o no), los sistemas comprometidos vienen siendo las vías aferentes estimuladas por el tacto, temperatura y presión, mandando al SNC la información somatosensorial que debe ser interpretada, donde a su vez, cada pequeña exploración, necesita de una parte motora selectiva (concretamente en mano y dedos) para cont

1 1 septiembre, 2015

Este fin de semana ha fallecido Oliver Sacks con 82 años. Padecía un cáncer terminal y hace solo unos meses, escribía una carta casi de despedida en la que incluso se refería a sí mismo en pasado, terminaba así “Y, sobre todo, he sido un ser sensible, un animal pensante en este hermoso planeta, y eso, por sí solo, ha sido un enorme privilegio y una aventura”. Sí, Oliver Sacks fue ante todo un ser humano brillante, sensible, que era capaz de ver más allá de los síntomas, veía personas. Sus libros dan muestra de la gran sensibilidad y humanidad con las que trataba a sus pacientes. Aún recuerdo cuando me recomendaron su libro “El hombre que confundió a su mujer con un sombrero” en clase de neuropsicología cognitiva. Me fascinó. He leído cada una de las historias cientos de veces. Cada una de las personas que estaban detrás de la descripción de sus historias clínicas eran para él (y para todas las personas que lo leemos) una oportunidad no solamente de aprendizaje clínico o científico, sino que sobre todo humano. Nos ha descrito cómo los excesos que muchas veces pueden considerarse “patológicos”, para muchas personas son algo maravilloso, y cómo este sentimiento agradable es neutralizado por profesionales de la neurología que los sopesan como inadmisibles, por considerar que estas “funciones estimuladas están mucho más allá de los límites admisibles”. En los casos de “déficit”, muc

14 agosto, 2015

Es frecuente que ante un trastorno neurológico, aparezcan problemas de memoria. Pero también es frecuente confundir y decir que se trata de un problema de memoria cuando realmente no lo es. De manera muy esquemática y resumida, para que una información pase a formar parte de alguna de nuestras memorias (ya vimos en una entrada anterior que hay subtipos de memoria), es necesario atender, codificar y almacenar esa información mediante distintas estrategias. Ahora bien, es posible que una persona no recupere un dato, una palabra o una información en el momento en que se lo estamos solicitando. ¿Es esto un problema de memoria? Depende. Es posible que la información se haya codificado y almacenado correctamente, pero que la persona no lo recupere cuando lo necesita, entonces no sería un problema de memoria, si no de recuperación de la información. O puede ser que un fallo en la atención dificulte la codificación de la información, y por tanto, nunca pasó a formar parte de los registros de memoria, algo a lo que no se atiende, difícilmente se puede memorizar. ¿Cómo diferenciar entre un problema de memoria y un problema de recuperación de la información? Una manera es ofreciendo claves para mejorar el recuerdo (claves semánticas, fonológicas…) o mediante tareas de reconocimiento. Si ofrecemos una clave que gatilla la rec

3 4 agosto, 2015

Continuamos con los clásicos de la historia de la neurología. La imagen impacta, y parece imposible que una lesión así no acabe con la vida de una persona. Mientras trabajaba en una obra para hacer unas vías de ferrocarril, una explosión hizo que una vara atravesara el cráneo de Phineas Gage. Fue en 1848 cuando Phineas tenía 25 años, y desde ese momento, dejó de ser quien era.
Según los registros de la época, la lesión no le produjo alteraciones del lenguaje, ni de memoria, la barra le cambió la conducta. Por eso es importante. Phineas Gage tenía alterado parte de lo que nos hace propiamente humanos. A partir del accidente, se convirtió en una persona brusca, inestable, caprichosa, faltaba el respeto, malhablado, organizaba multitud de planes y cambiaba fácilmente de opinión…
Phineas-Gage
Su daño fue principalmente en las regiones frontales y prefrontales, lo que da lugar a una alteración de las funciones ejecutivas. Las funciones ejecutivas son las encargadas del razonamiento, planificación de la conducta, control de impulsos, toma de decisiones…son las más recientes en nuestra historia evolutiva. Pueden resultar

6 30 junio, 2015

Mucha gente piensa que la memoria es la capacidad de recordar cosas que ya han ocurrido, eso es verdad, pero la memoria es algo mucho más complejo. También es la capacidad de recordar cosas que todavía no han pasado, como por ejemplo recordar que tenemos una cita importante o lo que tenemos que comprar en el supermercado, a este tipo de memoria se le llama memoria prospectiva. También es importante diferenciar entre la memoria de las cosas que nos han pasado (memoria episódica), las cosas que conocemos (memoria semántica) y las cosas que sabemos hacer (memoria procedimental). La memoria episódica es la que nos permite recordar cosas que han ocurrido en nuestro pasado, desde el más lejano hasta el más reciente, gracias a esta función cognitiva, sabemos lo que hicimos en la infancia, recordamos nuestros cumpleaños, las vacaciones de verano, lo que comimos ayer, la última película que vimos en el cine…la memoria episódica es nuestra propia biografía. Pero también hay cosas que sabemos, pero no recordamos cuándo ni cómo las aprendimos. Todo el conocimiento que adquirimos a lo largo de la vida es nuestra memoria semántica. Por ejemplo: Sabemos lo que es una manzana, la reconocemos nada más verla, recordamos su nombre y sabemos que la sidra es posible gracias a ella, pero probablemente no recordemos cuándo aprendimos la palabra manzana. La memoria semántica