Etiqueta: actividad vida diaria

3 agosto, 2015
vestirse ictus

La PRAXIA es una función psicológica superior responsable de la capacidad de realizar movimientos intencionados, con una finalidad. Son acciones de complejidad variable, planificadas, con un fin determinado, aprendidas y conscientes, que con repetición se automatizan. Por eso, la mayoría de las acciones que realizamos a lo largo del día, son praxias ( beber un baso de agua, vestirnos, cortar un filete o caminar hacia la oficina). Las personas que sufren de algún tipo de daño cerebral, pueden presentar problemas para realizar movimientos cotidianos, con propósito, aprendidos y familiares, a pesar de tener la capacidad física ( tomo muscular, coordinación…) junto con el deseo de realizarlos. Estas personas sufren de APRAXIA, o lo que es lo mismo, una disociación entre la idea ( el paciente sabe lo que quiere hacer) y la ejecución motora (carece de control de acción). Pero en la entrada de hoy, vamos a hablar específicamente de un tipo de apraxia. La apraxia del vestido o apraxia del vestir. Es un tipo de apraxia propia del hemisferio derecho, mas concretamente en el lóbulo parietal. Va asociada a la apraxia constructiva. Es frecuente encontrarla en pacientes con demencia o heminegligencia. Lo que ocurre es que la persona no es capaz de colocars

19 junio, 2015

La disfagia es un problema que se puede dar en los pacientes neurológicos debido a un daño específico en los nervios (o centros nerviosos) de los músculos que controlan y ejecutan la función de tragar. El entrenamiento de ésta musculatura, a través de una serie de ejercicios específicos, puede mejorar las funciones de deglución de alimentos, evitando así que éstos pasen a las vías respiratorias, con las consecuencias que ello supone, como infecciones respiratorias o directamente el atragantarse. Es por ello que existe una figura sanitaria que aborda dicha problemática, la logopedia, que se encarga de valorar, supervisar, tratar y reevaluar todo el proceso deglutorio en sus distintas fases, así como asesorar todo el acondicionamiento del entorno para que ello sea más fácil y se eviten complicaciones. El ejemplo que propone el vídeo, es acondicionar el tipo de alimento dependiendo del tipo de disfagia que presente la persona, siendo así la textura y la consistencia adecuada a la capacidad deglutoria sin que existan esas molestas fugas. Otro de los consejos interesantes, es adecuar la postura de la persona a la hora de comer, donde se recomienda que la cabeza no esté echada hacia atrás, sino más bien se haga una pequeña flexión de cabeza (dob