Categoría: Modelo Affolter

24 febrero, 2016
Neurorehabilitación y percepción

Los que trabajamos en el campo de la neurorehabilitación, como bien es sabido, muchas personas que son tratadas por profesionales de la salud, pueden padecer algún tipo de afectación en el habla, canal comunicativo por excelencia en el ser humano. De hecho, es tan esencial para nosotros la comunicación hablando, que llegamos a olvidar que más del 70% de comunicación es no verbal- El hecho es que a través de la observación e interpretación visual, que nos llevará a planteamientos de hipótesis con nuestros pacientes, y un poquito de sentido común, podríamos llegar a comprender algunos de los comportamientos o acciones que se presentan en el día a día de las personas afectadas por alguna afección neurológica. La respuesta está en el comportamiento, tal y como propone el modelo Affolter, y tal y como nos hacía ver Frank Roelandt en el pasado curso al que pudimos asistir los fisioterapeutas de Neurofunción, siendo la respuesta clave ante todas las situaciones que se nos proponían. Durante el transcurso de la formación, mientras se desarrollaban conceptos como el de dar estabilidad al paciente, iba recordando una película que en su momento me impactó, y que quisiera compartir con todos vosotros. Quiero presentaros el film, muy recomendable, sobre la biografía de Temple Grandin, doct

9 18 febrero, 2016
fisioterapia y terapia ocupacional, Affolter

Entender qué propone el Modelo Affolter de manera escrita, es bastante difícil de plasmar, pero aún así, vamos a intentarlo. Éste modelo, si mal no he interpretado, está basado en las estrategias de observación de la conducta en los pacientes neurológicos, desde el cual se plantea la posibilidad de que éstos tengan problemas perceptivos en la entrada de información tanto del entorno que les rodea, así como de su propio cuerpo, donde el terapeuta debe saber o interpretar, si el paciente neurológico está descifrando dicha información, además de cómo lo hace, en base a las respuestas (conducta) que da. Todo ser humano, tiene como vías de entrada los sentidos, ya sean la vista, olfato, oído, gusto, tacto (y cinestesia, o percepción de movimiento), donde la generación de información tanto externa o interna, debe ser no sólo recibida por el Sistema Nervioso Central, sino que además, interpretada como tal, seleccionando la relevancia en un instante de tiempo y en un lugar concreto, bajo un contexto predeterminado. Ahora bien, como todos los que nos dedicamos al mundo de la neurología, en el momento que existe una lesión en dicho sistema, es muy probable que no sólo la recepción de éstos estímulos sea desfragmentada, sino que además, pueda no ser comprendida y se generen sistemas de compensación para intentar suplir dicha problemática. Lo fascinante que propone el Modelo Affolter, es q

16 febrero, 2016
guía Affolter en ictus

Cuando vuelves de tierras gallegas tras 5 días intensos de formación en el modelo Affolter, quieras o no existe una tendencia a ver a los pacientes desde las gafas nuevas sobre las que te has formado, con ganas de estrenar tu nueva visión acerca de lo aprendido, aplicándolo directamente en tus pacientes. Esto sin duda es un gran sesgo de información, donde a muchos de los terapeutas nos suele pasar, y es un “peligro” por el hecho de que se nos estén pasando por alto, otros elementos que en estas nuevas gafas, no puedas acabar de contemplar por estar atendiendo a otros nuevos aspectos. Y esto de inicio, es un proceso bastante normal (que quizás no del todo bueno). Es por ello, que toda formación necesita de un tiempo de reposo, como el arroz de un exquisito “rissotto” o el pan recién hecho, un tiempo de reflexión que viene dado en la aplicación, evaluación y reevaluación en nuestros propios pacientes. Nunca hubiere imaginado que, tal y como propone el modelo Affolter, generar o dar una información firme, estable, congruente, como es una pared, o la esquina de una columna, pudiera llegar a cambiar tan repentinamente, el comportamiento de un paciente neurológico severo, cambiar el tono de protección de un brazo afectado por un ictus consiguiendo cambios relevantes en una actividad, o modifi