Tiempo de equipo en neurorehabilitación

3 28 abril, 2016
Trabajo en equipo neurorehabilitación

Cada vez es más notorio que pequeños centros de neurorehabilitación, al menos en España, y por lo que he podido recorrer en su geografía, trabajan bajo perspectivas colaborativas entre los componentes del equipo, centrando las intervenciones en las necesidades específicas de los pacientes, tal y como concluyen tanto la evidencia clínica como la científica.

Frases que entristecen en el mundo de la rehabilitación, de las que cada vez somos más conscientes los profesionales de la salud que nos dedicamos a esto de intentar recuperar funcionalidad en pequeños equipos multidisciplinares, son la separación rígida de competencias entre profesionales, como si éste fuera un pastel y cada uno tuviera una porción delimitada, delineada y sin compartir entre los componentes.

Personalmente he caído en ello, defendiendo a capa y espada, según la ley competente actual, que los problemas de disfagia eran competencia del logopeda, sin darme cuenta pues, que una actividad de la vida diaria como es el poder disfrutar de la comida tranquilamente, puede ser relevante tanto para el paciente como para la terapia ocupacional, pudiendo guiar la alimentación o el acto de comer, hasta llevar la comida a la boca. Pero claro, una vez llega a la boca, ya no puedes trabajar la deglución, por ser competencia de otro profesional. ¿Qué sentido tiene esto? ¿Qué contexto estamos construyendo alrededor del paciente, ya de por sí, tocado? Aunque también podemos construirlo justo al revés, la búsqueda de la alimentación desde la perspectiva logopédica, trabajando esa disfagia, guiando el acto de llevarse la cuchara a la boca o directamente dándosela, sin que exista una continuidad entre el trabajo de los otros profesionales…

La tendencia de todos es a ver o todo blanco o todo negro, cuando realmente hay una escala de grises enorme. No puedo trabajar el movimiento desde la perspectiva de la fisioterapia, sin que existan componentes cognitivos, competencia de la neuropsicología, sin que existan componentes funcionales u ocupacionales… La clave creo que está, y seguramente es más que discutible, realizar un trabajo desde tu perspectiva profesional (incidiendo más en tu área, que para eso eres el supuesto experto) dando una continuidad al trabajo de tus otros compañeros sanitarios. Compartir elementos fuertes de tu profesión, que sabes que en ese paciente en concreto es relevante, como por ejemplo, la terapia manual en la articulación suboccipital, para una mejora de la posición de la cabeza con la finalidad de corregir una deglución defectuosa. La movilización de una estructura nerviosa concreta, para ganar un componente en el test neural con la finalidad de poder desarrollar mejor un alcance relevante para el desarrollo de una actividad de la vida diaria desde la terapia ocupacional. O la continuidad de que el neuropsicólogo realice una marcha acompañada o una transferencia para que la persona continúe deambulando por el centro con un sentido.

Si se observa todo blanco o negro, podemos generar situaciones absurdas como: “La extremidad superior es del terapeuta ocupacional, y la inferior, del fisioterapeuta”. “La logopedia no puede encargarse del lenguaje, es competencia del neuropsicólogo, por ser un área cognitiva”, entre otros muchos roces. Ahora bien, como hay esa tendencia a enmarañar o interpretar hacia el blanco o negro, ésta entrada no intenta justificar que por ejemplo, un fisioterapeuta trabaje exclusivamente la cognición, porque no es su foco o enfoque, o un neuropsicólogo el movimiento. O que el terapeuta ocupacional de manera excluyente, la función, o la logopedia la comunicación, porque son elementos que siempre vienen acompañados de otros componentes. No hay simpleza en el cuerpo humano, y eso a su vez, es apasionante.

Y ojo! (guiño para mis compañeros de Neurofunción) que nuestra administrativa asiste a cursos de transferencias, acompañamiento de la marcha o vestido/desvestido en pacientes neurológicos… Continuidad y sentido, contexto clínico.

Trabajar en equipo, donde no llegas tú, llego yo. Donde yo no llego, llegas tú. Compartir es vivir. Conocer enriquece. Necesidad del paciente por encima de la necesidad de los terapeutas. Servimos a nuestros pacientes, que para eso nos pagan. Guiamos, no sustituimos. Trabajamos por y para ellos.

Un ejemplo, al azar:

Neurorehabilitación con logopedia y fisioterapia

Equipo neurorehabilitador: logopedia y fisioterapia trabajando juntos

The following two tabs change content below.
Fisioterapeuta. Número de Colegiado 1090 (COFISPA) Diplomado en la Universidad Ramón Llull, Máster en Neurocontrol Motor por la Universidad Rey Juan Carlos, Máster en Atención Fisioterapia Comunitaria por la Universidad de Valencia, formado en fisioterapia neurológica (Concepto INN, Concepto Bobath, Modelo Affolter, Estimulación Basal, entre otros). Profesor asociado al Máster de Fisioterapia Neurológica de la Universidad Pablo Olavide. Despertando mi sentido crítico...
Comentarios (3)
Beatrizabril 28Responder
Muy buena entrada, estoy totalmente de acuerdo contigo, siempre he tenido esa visión y he intentado llevarla a cabo con mis pacientes, pero cuando trabajas para alguien que no tiene es misma perspectiva es dificil romper esas barreras. Gracias por tu intervención, la compartiré. Saludos!
Cataabril 28Responder
Totalmente de acuerdo ... El centro es la persona... No los egos de los profesionales.
Rocioabril 29Responder
Siempre pensamos en destacar en el equipo, en ser el mejor sin darnos cuenta que dl primer perjudicado es el paciente. Porque la neurología es un campo extesnsao que requiere de muchos profesionales. De nada me sirve trabajar un Ictus si hay desajustes farmacologicos, problemas neuro psicológicos. Yo estoy de acuerdo contigo, cuanto más ayuda de profesionales intervengan mejor beneficio

Deja un comentario