Fisioterapia y Terapia Ocupacional: La estabilidad en nuestros pacientes

16 febrero, 2016
guía Affolter en ictus

Cuando vuelves de tierras gallegas tras 5 días intensos de formación en el modelo Affolter, quieras o no existe una tendencia a ver a los pacientes desde las gafas nuevas sobre las que te has formado, con ganas de estrenar tu nueva visión acerca de lo aprendido, aplicándolo directamente en tus pacientes. Esto sin duda es un gran sesgo de información, donde a muchos de los terapeutas nos suele pasar, y es un “peligro” por el hecho de que se nos estén pasando por alto, otros elementos que en estas nuevas gafas, no puedas acabar de contemplar por estar atendiendo a otros nuevos aspectos. Y esto de inicio, es un proceso bastante normal (que quizás no del todo bueno).

Es por ello, que toda formación necesita de un tiempo de reposo, como el arroz de un exquisito “rissotto” o el pan recién hecho, un tiempo de reflexión que viene dado en la aplicación, evaluación y reevaluación en nuestros propios pacientes. Nunca hubiere imaginado que, tal y como propone el modelo Affolter, generar o dar una información firme, estable, congruente, como es una pared, o la esquina de una columna, pudiera llegar a cambiar tan repentinamente, el comportamiento de un paciente neurológico severo, cambiar el tono de protección de un brazo afectado por un ictus consiguiendo cambios relevantes en una actividad, o modificaciones directas en la postura de una persona con Parkinson durante un tiempo breve, por poner algunos ejemplos en estas 3 semanas post-formación, que he podido experimentar en mi día a día clínico.

Uno de los elementos más enriquecedores de éste curso, son las pruebas directas que Frank Roelandt (formador Affolter) nos hacía experimentar relacionadas tanto con las sensaciones así como las percepciones de nuestros pacientes, empatizando y comprendiendo muchos de los sucesos interpretables de manera subjetiva (como el constante rascado de una persona que ha sufrido un ictus, de la mano sana a la pierna, por poner un ejemplo, que se puede interpretar erróneamente como que tiene picor) y que podían llevar perfectamente a un error sesgado. Por poner otro ejemplo, el sr. R. de 20 años, que nació con PCI, que de vez en cuando te pellizca, te da un cabezazo o directamente te da un manotazo, donde muchos pueden interpretar que se trata de un paciente agresivo, y se debería medicar para reducir esa “violencia”, y sin embargo, desde las gafas Affolter, puede interpretarse como una búsqueda de información táctil-cinestésica, pero para ello ya escribiremos otro post, que esto da para largo.

Otro elemento muy recomendable de dicho curso, es que ya desde el segundo día teníamos en nuestras manos, pacientes neurológicos reales para tratar desde ésta nueva perspectiva. Sin duda, si quieres aprender algo, hazlo, éste es un principio fundamental para optimizar el aprendizaje.

Affolter y estabilidad

Asistiendo en el Curso Oficial del Modelo Affolter en Sinapse (A Coruña), buscando la manera de estabilizar a nuestros pacientes para que puedan desarrollar una actividad

Es por todo ello, que la estabilidad es un factor más que fundamental, porque sin ella, encontramos muchísimos factores determinantes que se traducen en síntomas clínicos, muy presentes en el desarrollo de una actividad del día a día, del paciente neurológico. Probad de echar agua en un vaso, estando de pie, sobre una superficie que constantemente se mueva de manera aleatoria, y luego bébetela. Y observad qué pasa, observad, y además, preguntad qué ha sentido la persona que lo ha sufrido. Lo llaman el experimento “earthquake”, y fue una lección aprendida… Demasiadas órdenes verbales, demasiadas exigencias en una tarea, demasiado trabajo cognitivo (presta atención a tu equilibrio y a la tarea…). Y ahora comparadlo con la clínica del paciente neurológico habitual, en la realización de cualquier actividad.

De todas maneras, si queréis tener datos tangibles sobre ello, más de un estudio en pacientes con daño cerebral, han objetivado que las vías corticoreticulares, las encargadas de generar reacciones de enderezamiento ante situaciones de inestabilidad (1) (2), se ven afectadas de manera directa, reduciéndose su volumen y efectividad (3), en situaciones en las que deben realizar un esfuerzo, como el manejo del centro de gravedad con los pies juntos, en tandem (un pie delante del otro) o sobre una pierna.

Bibliografia:

(1) Jang SH, Kim TH, Kwon YH, Lee MY, Lee HD. Postural Instability in Patients With Injury of Corticoreticular Pathway Following Mild Traumatic Brain Injury. Am J Phys Med Rehabil 2016 Jan 29.

(2) Lee HD, Jang SH. Injury of the corticoreticular pathway in patients with mild traumatic brain injury: A diffusion tensor tractography study. Brain Inj 2015 Jul 23:1-4.

(3)Riemann BL, Guskiewicz KM. Effects of mild head injury on postural stability as measured through clinical balance testing. J Athl Train 2000 Jan;35(1):19-25.

 

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Fisioterapeuta. Número de Colegiado 1090 (COFISPA) Diplomado en la Universidad Ramón Llull, Máster en Neurocontrol Motor por la Universidad Rey Juan Carlos, Máster en Atención Fisioterapia Comunitaria por la Universidad de Valencia, formado en fisioterapia neurológica (Concepto INN, Concepto Bobath, Modelo Affolter, Estimulación Basal, entre otros). Profesor asociado al Máster de Fisioterapia Neurológica de la Universidad Pablo Olavide. Despertando mi sentido crítico...

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