Dolor lumbar y Parkinson

6 25 octubre, 2015

Una de las características de la enfermedad de Parkinson es el desarrollo de la postura llamada camptocormia, que vendría siendo una flexión típica de tronco junto con la cabeza en anteriorización, además del llamado síndrome de Pisa (en menor medida) siendo así una combinación de la camptocormia junto con la inclinación del tronco hacia el lado más afecto.

Ahora bien, el desarrollo de ésta postura no se forma de la noche a la mañana, sino que los estudios muestran que los pacientes tardan una media de unos 9 años desde el diagnóstico de dicha enfermedad (1), y que suele ir acompañada de cambios degenerativos locales y presencia de dolor, sobretodo en la zona lumbar. Si bien se han encontrado diferencias significativas entre pacientes con Parkinson sin camptocormia (y sin dolor) como grupo control, y pacientes con Parkinson y camptocormia (y con dolor), el hecho es que hay una relación importante entre daño degenerativo y dolor, con características de tipo miopático (1, 2), y cambios en la estructura paravertebral (con depósito de grasa en él) y edema, en biopsias realizadas de dicha musculatura.

Ahora bien, parece que siempre existe una tendencia a analizar tanto la musculatura como las partes articulares, cuando todos sabemos que la enfermedad de Parkinson es de causa neurológica, con las implicaciones tanto neurofisiológicas como mecánicas vienen involucradas en ella, tal y como plantea el estudio (3) acerca de la reorganización de los tractos corticoespinales así como los reticuloespinales, influenciados por la alteración de las funciones de los ganglios basales (recordemos la sustancia negra y su implicación en los ganglios basales). Recordemos que la implicación de los tractos reticuloespinales (demostrada extensión selectiva del tronco) (4) y los corticoespinales (implicados en los movimientos voluntarios distales), el fallo de éstas pueden generar la postura tan característica en Parkinson más severo. Pero obviamente, no podemos obviar (valga la redundancia) que existen cambios tanto en el centro como en la periferia, y que seguramente vayan de la mano y evolucionen a su misma vez.

Sin embargo, sí existen beneficios descritos en la intervención fisioterápica, siempre y cuando haya una intervención individualizada con implicación del movimiento activo del paciente (5), centrada en estrategias de movimiento desde la cognición, estrategias tipo feedback (visual, auditivo y somatosensorial) y trabajo de la capacidad física y aeróbica. Sin duda, las complicaciones que genera la enfermedad de Parkinson en referencia al enlentecimiento del movimiento, la rigidez y la disminución de los rangos de movilidad (síndromes motores), que implican complicaciones y cambios en los tejidos tanto articulares, musculares y del propio sistema nervioso. Y todo ello es lo que últimamente me encuentro en la clínica.

Es por ello, que cuanta mayor estimulación de movimiento al máximo del rango de capacidad móvil que presente el paciente, junto con las pruebas específicas que indiquen una dirección de preferencia del movimiento, un control exhaustivo de los síntomas (como el dolor) una monitorización del fisioterapeuta en el ejercicio que realice el paciente, una evaluación y reevaluación de la intervención, y finalmente un compromiso de realización de ejercicio a domicilio para observar cambios en la mecánica del paciente a través de pruebas específicas para el dolor lumbar…

 

Bibliografia:

(1) Margraf NG, Wrede A, Rohr A, Schulz-Schaeffer WJ, Raethjen J, Eymess A, et al. Camptocormia in idiopathic Parkinson’s disease: a focal myopathy of the paravertebral muscles. Mov Disord 2010 Apr 15;25(5):542-551.

(2) Dupeyron A, Stober N, Gelis A, Castelnovo G, Labauge P, Pelissier J. Painful camptocormia: the relevance of shaking your patient’s hand. Eur Spine J 2010 Jul;19 Suppl 2:S87-90.

(3) Lepoutre AC, Devos D, Blanchard-Dauphin A, Pardessus V, Maurage CA, Ferriby D, et al. A specific clinical pattern of camptocormia in Parkinson’s disease. J Neurol Neurosurg Psychiatry 2006 Nov;77(11):1229-1234.

(4) Galea MP, Hammar I, Nilsson E, Jankowska E. Bilateral postsynaptic actions of pyramidal tract and reticulospinal neurons on feline erector spinae motoneurons. J Neurosci 2010 Jan 20;30(3):858-869.

(5) Borrione P, Tranchita E, Sansone P, Parisi A. Effects of physical activity in Parkinson’s disease: A new tool for rehabilitation. World J Methodol 2014 Sep 26;4(3):133-143.

 

 

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Fisioterapeuta. Número de Colegiado 1090 (COFISPA) Diplomado en la Universidad Ramón Llull, Máster en Neurocontrol Motor por la Universidad Rey Juan Carlos, Máster en Atención Fisioterapia Comunitaria por la Universidad de Valencia, formado en fisioterapia neurológica (Concepto INN, Concepto Bobath, Modelo Affolter, Estimulación Basal, entre otros). Profesor asociado al Máster de Fisioterapia Neurológica de la Universidad Pablo Olavide. Despertando mi sentido crítico...
Comentarios (6)
Inés L.octubre 26Responder
Hola David, actualmente tengo una paciente con ambos síntomas. En diciembre hará un año que tuvo una fractura sacra y además tiene diagnosticada demencia senil. A través del tratamiento de tejidos blandos e INN he visto mejorías y ahora he comenzado a aplicar lo que he aprendido en el primer seminario del Concepto Maitland y puedo decir que también está siendo útil. Es difícil obtener ganancias en determinados casos, pero se obtienen y es muy atisfactorio, también es verdad que siempre está una comiéndose la cabeza analizando y reanalizando para ver si se me ha pasado algo por encima y encontrar aquello que haga mejorar más al paciente. Un saludo desde Coruña y a por McKenzie!
David Aso Fusteroctubre 27Responder
Hombre Inés! Qué bueno tenerte por aquí! Me alegra mucho leerte, y gracias por pasarte por aquí! Pues efectivamente, estoy en las mismas que tú, ando movilizando neuroeje, terapia manual en zona lumbar, y la verdad es que hay cambios, tanto en rangos como en valoración del dolor tras intervención. Además, busco la extensión de tronco mediante actividades, y las reevaluaciones acaban siendo positivas, pero no conforme con ello, creo que la progresión controlada y monitorizada de ejercicios que ofrece McKenzie, pueden ser relevantes para estos pacientes, aunque es pronto para decirlo. Ya te contaré. Un fuerte abrazo Inés!
Mariza Trejo Mmorgadooctubre 26Responder
Me parece excelente guía y bien resumida del paciente de parkinson. Asi como su tratamiento.
Carlos Alberto Villegas Posadaagosto 8Responder
HOLA DAVID. Tengo 47 años y hace 1 año me diagnosticaron Parkinson, estoy tomando rasigilina(6 meses) y pramipexol( 2 meses). (se pararon los tembrores, mejoro la escritura y he podido laborar nuevamente, en la parte motora y movimiento no he tenido problemas) Desde hace +/- 3 meses he empezado una postura en la marcha compatible con síndrome de pisa para el lado derecho( mas afectado) Lo que me preocupa es que en el articulo decia que esto sucede +/- a los 9 años de la la enfermedad, lo que me hace pensar que en mi caso la enfermedad es mas agresiva. La pregunta es si esta postura se debe a efectos secundarios de la medicación o en realidad la enfermedad en mi caso esta evolucionado de forma agresiva. ¿exísten ejercicios que me puedan corréjir esta postura anómala o alguna terapia que pueda realizar para mi beneficio ya que en mi país no existe instituciones especializadas para los que padecemos esta enfermedad.
David Aso Fusteragosto 19Responder
Hola Carlos, perdona por la espera al responderte. Agradecerte que comentes tú caso, aunque debo comentarte que es más que difícil darte una respuesta, y creo que deberías plantearsela a tu neurólogo que sigui concretamente tu caso, puesto que ese cambio de postura puede ser multifactorial, ya sea por evolución de la enfermedad, por adecuación correcta y exacta de tus dosis farmacológicas, por consecuencia de mayor inmovilidad en tu vida diaria, por aumento de rigidez, etc. Por ello, yo visitaría a los profesionales especializados (neurólogo, y si tienes un fisioterapeuta que también te siga, que analice dicha postura y evolución) y les contaría lo que me comentas por aquí. Sin embargo, te recomiendo que siempre que puedas, hagas ejercicio incidiendo mayormente en la columna, a poder ser, que impliquen rotaciones, inclinaciones y flexo/extensión, respetando cualquier dolor si es que aparece, y aumentando la capacidad móvil de tu cuerpo en medida de lo posible, ya que es más importante la constancia que hacer ejercicio de manera fuerte y desmesurada. Gracias de nuevo por tu comentario y espero que te haya servido de ayuda.
Carlos Alberto Villegas Posadaagosto 8Responder
NOTA: Se me olvidaba comentar que en crisis he presentado en varias ocasiones discinesias(movimientos anormales de la mandíbula y los músculos faciales),dolor lumbar derecho con disminución de la fuerza del miembro inferior ipsilateral. Algunas veces con inyecciones de biperideno he podido contrarestar estos sintomas.

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