Mes: octubre 2015

27 octubre, 2015

Queremos adelantaros lo que será la cartelera formativa de cara al próximo 2016, los meses comprendidos entre enero y junio. Esperemos que sean de vuestro interés:

-Oferta formativa primer semestre 2016. NEUROFUNCIÓN GIJON
CURSO FECHAS HORAS DIRIGIDO A DOCENTE PRECIO INICIO MATRICULACIÓN Nº PLAZAS
Curso teórico práctico: Abordaje sensorio-motor de las AVD en neurorrehabilitación. MARZO 11-12-13 20h Terapeutas Ocupacionales y estudiantes de último año Maria González Sobrinos 250*euros Diciembre 2015 20
Razonamiento clínico en fisioterapia ABRIL 9-10 12h Fisioterapeutas y estudiantes de último año Eduardo Fondevila 200* euros Diciembre 2015 20
6 25 octubre, 2015

Una de las características de la enfermedad de Parkinson es el desarrollo de la postura llamada camptocormia, que vendría siendo una flexión típica de tronco junto con la cabeza en anteriorización, además del llamado síndrome de Pisa (en menor medida) siendo así una combinación de la camptocormia junto con la inclinación del tronco hacia el lado más afecto. Ahora bien, el desarrollo de ésta postura no se forma de la noche a la mañana, sino que los estudios muestran que los pacientes tardan una media de unos 9 años desde el diagnóstico de dicha enfermedad (1), y que suele ir acompañada de cambios degenerativos locales y presencia de dolor, sobretodo en la zona lumbar. Si bien se han encontrado diferencias significativas entre pacientes con Parkinson sin camptocormia (y sin dolor) como grupo control, y pacientes con Parkinson y camptocormia (y con dolor), el hecho es que hay una relación importante entre daño degenerativo y dolor, con características de tipo miopático (1, 2), y cambios en la estructura paravertebral (con depósito de grasa en él) y edema, en biopsias realizadas de dicha musculatura. Ahora bien, parece que siempre existe una tendencia a analizar tanto la musculatura como las partes articulares, cuando todos sabemos que la enfermedad de Parkinson es de causa neurológica, con las implicaciones tanto neurofisiológicas como mecánicas v

2 21 octubre, 2015
reevaluar fisioterapia

Evaluar y reevaluar, procesos que parece que tenemos claros a la hora de iniciar un proceso de atención en fisioterapia, terapia ocupacional, neuropsicología, logopedia e incluso medicina neurológica. Un seguimiento de la evolución del paciente a medio y largo plazo, escalas evaluativas que pasamos casi en cuanto aparece el paciente por la puerta, como al cabo de un plazo concreto que se plantea al principio, que varía de los 3 meses, 6 meses o incluso depende de qué profesional o centro, una vez al año. Pasamos el Barthel, Berg, Tinetti, ALS, TUG, Box & Blocks, 9 Hole Peg Test, etc. etc. cada cierto tiempo espaciado, generando un prejuicio muy comentado por otros profesionales que no entran en el sector de la neurología: “Es que los pacientes neurológicos presentan cambios de forma muy lenta” “Muchos no avanzan” “Es muy difícil sacar adelante un paciente de éstas características” “Perpetuamos las terapias en el tiempo”… Podemos plantearnos el hecho de que éstas reevaluaciones se pasan con un espaciado tiempo y sólo registremos estos cambios, o podemos decir que nuestra intervención terapéutica se ve apoyada y registrada exclusivamente por este tipo de escalas validadas. Entonces, ¿cómo podemos plantearnos si nuestra intervención terapéutica es válida si simplemente reevaluamos cada cierto tiempo con unas escalas estandarizadas? ¿Cómo podemos desarrollar

19 6 octubre, 2015

Ésta es una entrada escrita desde la opinión, la situación que creo conocer en España (por supuesto con mis sesgos) y una llamada a los fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales formados en dicho concepto, para intercambiar percepciones, por supuesto todas rebatibles, donde me ganaré simpatías y antipatías. No es una cuestión de criticar por criticar, sino un análisis lo más objetivo posible por mi parte. Como todos sabemos, la metodología Bobath fue creada por allá los 40’s, donde mediante observación clínica, desarrollaron concretamente las llamadas posiciones inhibitorias de tono muscular a partir de la experimentación con niños con PCI, mediante las cuales, existía un tratamiento más bien pasivo, a través del cuál, intentaban llevar a los pacientes (resumiendo a grosso modo) a la posición contraria la cual presentaban como sintomatología, siendo así un estiramiento/posicionamiento mantenido tanto de las extremidades, como del resto del cuerpo. La atribución de esa relajación de la espasticidad originada por esas posiciones, ni se mantenían en el tiempo, ni tenían una base sólida como para decir que funcionaran (a través de pruebas funcionales activas), ya que los que así trabajaban, cambiaron dicha perspectiva debido a que no se obtenían los resultados esperados, ya que se pretendía infundar la relajación espástica a la aparición espontánea de un movimiento funcional activ

5 octubre, 2015

Este fin de semana hemos tenido la suerte de organizar y asistir al curso “Neuropsicología Funcional nivel A”, impartido por el neuropsicólogo Pablo Duque (proyecto ineuro, Kranio, Universidad Pablo de Olavide, Hospital Virgen de la Macarena, Sevilla). 30 asistentes no solamente de Asturias, sino de otras partes de España (Madrid, Navarra, Murcia, Cantabria…) hemos disfrutado aprendiendo de los conocimientos y la experiencia clínica de Pablo. A lo largo del sábado y el domingo hemos aprendido las nociones básicas de la Neuropsicología Funcional, así como el método de diagnóstico y algunos métodos de tratamiento. La Neuropsicología Funcional parte de la evidencia científica y clínica de la neurociencia cognitiva y del estudio tanto del funcionamiento normal del cerebro, como del estudio de los trastornos neuropsicológicos. Intenta además que seamos conscientes de nuestro propio sistema neurocognitivo a través de la ejercitación y del conocimiento. Un aspecto muy importante en la evaluación es observar cómo se está produciendo la cognición. No podemos quedarnos en el mero resultado tras la ejecución de una tarea, ya que el proceso y el desarrollo de la misma puede darnos muchísima más información que el resultado en sí, pero tenemos que saber observar. Y tenemos que seleccionar bien las pruebas de evaluación. Saber extraer los distintos procesos cognitivos que subyacen a la rea

8 1 octubre, 2015
movimiento plejia ictus

Suelen ser frecuentes las consultas por parte de familiares o cuidadores sobre el manejo de la extremidad afectada por las consecuencias de un ictus, donde muchas veces podemos estar haciendo actividades con la mejor intención, y acabar generando problemas en la persona afectada. Es por ello, que vamos a generar un pequeño listado: 1.- El primero y quizá el más importante: no dejar el brazo colgando. El brazo pléjico o hemiparésico de una persona afectada por un ictus, suele presentar lo que denominamos una hipotonía (bajo tono muscular) en la parte proximal del brazo, es decir, zona del hombro. Es por ello, que muchas estructuras pasivas, están soportando todo el peso del mismo debido a los efectos de la gravedad, tensando en mayor parte, a todo un sistema nervioso ya de por sí, lesionado. El paciente, precisamente para evitar una caída debido a ese desequilibrio que le provoca el peso del brazo, es muy característico que dirija tanto la cabeza como el cuello, hacia el lado contrario, para que haga un efecto de contrapeso. En esa situación, y con el mantenimiento en el tiempo de esa postura, puede llegar a influenciar negativamente en la percepción de la posición del mismo, llegando a considerar como normalizada o alineada dicha postura. Fijaros en la distancia que existe entre la oreja y el hombro, y veréis como en la zona afecta, hay mayor distancia que la d