Phineas Gage

3 4 agosto, 2015

Continuamos con los clásicos de la historia de la neurología. La imagen impacta, y parece imposible que una lesión así no acabe con la vida de una persona. Mientras trabajaba en una obra para hacer unas vías de ferrocarril, una explosión hizo que una vara atravesara el cráneo de Phineas Gage. Fue en 1848 cuando Phineas tenía 25 años, y desde ese momento, dejó de ser quien era.
Según los registros de la época, la lesión no le produjo alteraciones del lenguaje, ni de memoria, la barra le cambió la conducta. Por eso es importante. Phineas Gage tenía alterado parte de lo que nos hace propiamente humanos. A partir del accidente, se convirtió en una persona brusca, inestable, caprichosa, faltaba el respeto, malhablado, organizaba multitud de planes y cambiaba fácilmente de opinión…
Phineas-Gage
Su daño fue principalmente en las regiones frontales y prefrontales, lo que da lugar a una alteración de las funciones ejecutivas. Las funciones ejecutivas son las encargadas del razonamiento, planificación de la conducta, control de impulsos, toma de decisiones…son las más recientes en nuestra historia evolutiva. Pueden resultar en ocasiones “invisibles” ya que no reflejan un déficit muy característico como puede ser un trastorno del lenguaje, de la memoria o de la percepción.
Las funciones ejecutivas pueden alterarse como consecuencia de enfermedades como el Parkinson, la demencia frontotemporal, la demencia por cuerpos de Lewy, o por traumatismos craneoencefálicos, tumores cerebrales…Para detectarlas, es importante no solamente estar atentos al rendimiento en los tests neuropsicológicos (stroop, torre de Hanoi, Wisconsin…), sino que conversar tanto con la persona afectada como con el entorno puede ser muy útil. Hay que estar muy atento a esos pequeños “cambios conductuales” que pueden ir desde dificultades para hacer planes, desinhibición o falta de control de los impulsos…

Si notamos que esa persona que siempre fue educadísima, comienza a no serlo tanto, o que gasta dinero en cosas que antes no lo haría, que hace bromas cuando no es el momento ni el lugar adecuado, que tiene dificultades para planificar el fin de semana o unas vacaciones, que cambia constantemente de idea…como profesionales tenemos que interpretar lo que vemos con pruebas objetivas, pero lo más importante es ser capaces de leer lo que la persona nos transmite.
Por si os pasáis por Estados Unidos, actualmente, el cráneo de Gage se encuentra en el Warren Anatomical Museum, de la escuela de medicina de Harvard.

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Colegiada número O- 02906 (Colegio Oficial de Psicólogos del Principado de Asturias). Licenciada y Doctorada en Psicología por la Universidad de Oviedo. Colaboradora en el grupo de Investisgación de Neurociencias Cognitivas de la Universidad de Oviedo
Comentarios (3)
cintiaagosto 6Responder
Muy interesante!! gracias!!
Sergio Callejaagosto 13Responder
Buenos días Elena. Soy Sergio Calleja. Hace unos años mantuve un blog que se llamaba Neurobsesion con mi compañero Juan Vega. Entre otras cosas hacíamos recreaciones pseudoliterarias de momentos o personajes claves en la historia de las neurociencias. Por si te interesa, en este enlace está la historia que Juan escribió sobre Phineas: http://neurobsesion.com/?s=phineas+gage&x=0&y=0 Un abrazo!
Elenaagosto 14Responder
Hola Sergio, Gracias por el enlace, he leído la entrada sobre Phineas Gage y me parece buenísima! (te comento por aqui porque me dio error al intentar comentar en la entrada de vuestro blog). No sabía además como fue el descubrimiento de la ya famosa foto y me ha encantado como relata la historia. Un abrazo

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