Comunicar no sólo es lenguaje verbal

8 28 julio, 2015
fisio expresión

La comunicación verbal es un elemento relacional entre dos individuos que quieren expresar algo, con un mismo tipo de código entre el emisor y el receptor. Ahora bien, cuando la capacidad de transmitir de forma verbal por parte de las personas afectadas con algún tipo de afección neurológica se ve alterada, perdemos supuestamente cantidad de información, puesto que hemos sido instruidos en el código verbal durante toda nuestra educación/vida, olvidando así toda esa capacidad de observación no verbal que teníamos de forma “natural”.

Y es que la comunicación se corta en el momento que nuestros pacientes no pueden expresarse de forma verbal, culpando de ésta manera al emisor (el paciente) cuando realmente quienes están limitados en la capacidad receptora somos nosotros (los profesionales), incapaces de interpretar las expresiones, el lenguaje corporal, las manifestaciones clínicas, muecas, gritos, balbuceos, etc. y por tanto, podríamos ser los culpables de que la comunicación pase por un “firewall” o muro de filtraje de mensajes, perdiendo así información elemental en la comunicación.

Además, también tenemos el caso contrario, que seamos nosotros el emisor y el paciente el receptor, con la pérdida de comprensión hacia el lenguaje verbal. ¿Cómo nos comunicamos entonces? ¿Cómo explicamos a la persona afectada que tiene que realizar un ejercicio de una manera concreta u otra?

En la primera situación, la importancia observacional tiene especial relevancia, y hablamos de observar con los 5 sentidos. Es por ello, que cuando la persona entra por la puerta, debe requerirnos un esfuerzo cognitivo de análisis, toda nuestra atención dirigida hacia la observación de postura, conductas, expresiones faciales, emisión de sonidos, entorno implícito y explícito, acompañantes, etc. dónde a base de entrenamiento y experiencia, se adquiere este tipo de habilidades donde poco a poco, se van reconociendo patrones que te llevarán a formular rápidamente hipótesis (acertadas o no), que posteriormente deberás ir falsando, poniendo a prueba con los recursos que tengas. Durante la estancia del paciente en tu intervención clínica, la emisión de información por parte de la persona afectada, es continua, y hay que estar atentos a la relevancia de ésta. Suele ser común, que durante los tratamientos de fisioterapia (hablo desde el campo que más o menos conozco) aparezcan manifestaciones del sistema nervioso simpático o parasimpático, ya que tras una movilización intensa del sistema nervioso, existen respuestas, como podrían ser sudoración, enrojecimiento de la piel (sobretodo mejillas), mareos, aceleración del pulso, etc. y la necesidad de tenerlas en cuenta es imperiosa, puesto que ello indica que te has pasado en intensidad de tratamiento. Por otro lado, puede pasar el caso contrario, que nuestro paciente esté nervioso, inquieto, con movimientos repetitivos y estereotipados, y que si tras una movilización del sistema nervioso, cambien, planteándonos la necesidad que tiene la persona de moverse, para mejorar tanto su estado cognitivo (sí, cuando alguien está nervioso o le duele algo, en el momento que cambia ese malestar, la persona puede atender, concentrarse en lo que se le pide) como el físico y de su entorno (adecuarlo para motivar a explorar y despertar motivos por los que se mueva).

Por otro lado, cuántas veces nos vemos en la tesitura de pacientes con afasia, que no sabemos si entienden nuestras palabras, o con algún tipo de problema cognitivo, comprenden los supuestos ejercicios que les hemos planteado para que puedan recuperar su estado físico, con el movimiento y la función que ello implica. Es por eso, que una entrada sensorial como el tacto (sí, los fisios somos muy tocones), expresa intencionalidad, guía o invitación a la ejecución de un movimiento, que obviamente tenga sentido para el paciente. Y el sentido del paciente está en el entorno. A ello nos referimos a la adecuación de las características del entorno, de los objetos que vaya a manipular, tengan tanto una relevancia como una significación para la persona, puesto que por ejemplo, si ofrecemos un vaso de agua (como elemento a rehabilitar), que sea porque el paciente tenga sed. Ah, y que haya agua en el vaso, por supuesto…

 

Bibliografía:

Noordzij ML, Newman-Norlund SE, de Ruiter JP, Hagoort P, Levinson SC, Toni I. Neural correlates of intentional communication. Front Neurosci 2010 Dec 8;4:188.

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Fisioterapeuta. Número de Colegiado 1090 (COFISPA) Diplomado en la Universidad Ramón Llull, Máster en Neurocontrol Motor por la Universidad Rey Juan Carlos, Máster en Atención Fisioterapia Comunitaria por la Universidad de Valencia, formado en fisioterapia neurológica (Concepto INN, Concepto Bobath, Modelo Affolter, Estimulación Basal, entre otros). Profesor asociado al Máster de Fisioterapia Neurológica de la Universidad Pablo Olavide. Despertando mi sentido crítico...
Comentarios (8)
Luis Torija (@luistorija)julio 28Responder
Hola David, entrada pequeña pero con mucha "miga", lo que suele pasar cuando nos adentramos en un tema del que sabemos mucho y desconocemos el doble. Es cierto que la comunicación verbal cuando uno de los dos agentes está afectado (bien en la emisión del lenguaje, bien en la comprensión del mismo) se complica mucho porque el código (lenguaje) deja de tener sentido como lo conocemos. Por suerte, la adquisición del lenguaje verbal es un hito reciente en nuestra evolución y eso hace que contemos con otros dos canales que pueden servir para la transmisión del mensaje, serían la comunicación no verbal (mímica, gestualidad) y la paraverbal (tono de voz, pausas...). Hablar de las respuestas del SNA como si fuesen señales puede ser equivocado, ya que al ser automáticas funcionan más como indicios a los que es importante prestar mucha atención. El problema que no nombras en el post (no he tenido ocasión de consultar el paper para ver si habla de ello) es que también estos sistemas no verbales pueden estar alterados,bien en la capacidad de expresar emociones (pensemos en parálisis faciales, o en un sindrome de Moebius) o bien en la capacidad de interpretar las expresiones faciales emocionales (por alteraciones a nivel de la amigdala). En cualquier caso comunicarse con el paciente requiere la creación de un "lenguaje" nuevo utilizando todas las estructuras y recursos a nuestro alcance. El tacto, como tu bien dices puede convertirse entonces en una herramienta muy válida para completar ese lenguaje (sobre todo por la cantidad de receptores de los que disponemos y de las vías que nos informan). En el fondo, cuando estamos delante de un paciente lo que más nos importa es crear ese código compartido, verbal, no verbal, gestual o táctil. Aunque "creemos" pocos elementos, permitirán a ambos mejorar su actuación. Como si cada vez que estuviésemos delante de un paciente nuevo viajásemos a un país y a una cultura desconocida, no imponiendo la nuestra, sino esforzándonos en interactuar con ella. Un saludo Luis
David Aso Fusterjulio 28Responder
Hola Luis, lo primero y ante todo agradecerte el comentario y la pronta respuesta a la petición, muchísimas gracias por pasarte por este blog joven y hecho con mucho cariño. Lo segundo, exquisito comentario, y era un poco el mensaje que quería plasmar en este post, la creación (aunque ya esté creada, sólo que nosotros debemos estar receptivos) de un supuesto nuevo código en la comunicación con el paciente, basado en la observación de respuestas ante acontecimientos (contextuales, respuestas tras tacto, tras interacción con terapeuta/familia, etc.). Iba un poco por ahí el asunto, un poco describiendo la situación que Carlos Rodríguez desarrollaba en sus fabulosas intervenciones clínicas en directo con las Jornadas de Fisioterapia Sin Red. Por otro lado, quisiera comentarte acerca de las situaciones de manifestaciones del SNA en referencia a conductas típicas y específicas observables en nuestros pacientes neurológicos. Es bastante frecuente, por ejemplo, en personas que han sufrido una ACV, una hiperactividad del lado sano realizando movimientos repetitivos estereotipados, como frotarse la pierna mientras están sentados, la mano afecta, rascarse la nariz constantemente, rozar uña dedo con otro dedo, o simplemente una inquietud como que van a salir corriendo pero no pueden. Curiosamente, y Carlos y Nora nos lo han comentado, y yo lo observo en mis pacientes, cuando se les realiza una movilización de todo un sistema nervioso de forma relevante, llegando a los arcos articulares que se pueden permitir, incidiendo en actividades relevantes para ellos de forma activa, y en resumen, tras la sesión de fisioterapia, los movimientos repetitivos desaparecen en absoluto. Y no es casualidad, es la necesidad de un sistema nervioso que tiene que moverse, pero que no lo puede hacer de forma voluntaria. Es muy comparable al dolor característico isquémico, que necesitas como moverte para que acabe desapareciendo. Sistema nervioso autónomo y comportamiento van de la mano. Otra situación que puedo comentarte, es por ejemplo un trabajo analítico con una alta carga del sistema nervioso, como podría ser en los niños (y no tan niños claro), atarse los cordones de los zapatos en una posición de SLR bilateral (Long sitting lo llaman), donde hay una carga neural muy bestia tanto en el neuroeje como en el plexo lumbosacro, hecho que muchas veces nos encontramos que los niños, tras hacer este ejercicio, salen corriendo. ¿Y por qué? Por lo mismo, necesidad de automovilizarse. Si un niño corre tras un ejercicio, necesitamos saber el por qué. Si un niño que no puede correr, tras movilizar empieza a gritar, estar como "nervioso", inquieto, es que necesita esa movilización global como el otro niño que corre. En resumen y con esto quiero decir, que muchos de los comportamientos, van asociados a respuestas del SNA, a una necesidad de saber observar y tener en cuenta una comunicación que la persona sin lenguaje, no puede expresar. Es otro tipo de comunicación, pero al fin y al cabo, es un mensaje que nos está enviando su cuerpo y hay que saber interpretar. Siento la chapa que te he metido, pero tenía ganas de contártelo. Abrazos!
Luis Torija (@luistorija)julio 28Responder
Que chapa ni que chapa.... tengo tanto que aprender del SN que todo lo que me cuentes bienvenido sea, seguro que en algún momento me será útil. Por ejemplo, lo que cuentas de la necesidad del SNA de automovilizarse, no lo había pensado nunca, pero tiene mucho sentido. Cuando me refería a que no podemos utilizar las respuestas del SNA como partes de ese código común con el paciente quizás no me he explicado bien. Un gruñido, o una mueca, si es controlada por el SNC puede ser utilizada por el terapeuta y el paciente como un símbolo dentro del código, utilizándolo de manera intencional y al que se le puede asignar un contenido arbitrario, del mismo modo que creamos y utilizamos las palabras . Sin embargo, las respuestas del SNA, como tú explicas mucho mejor que yo, son indicios de algo que está sucediendo, el paciente no las puede provocar para decirnos algo, recae en el terapeuta la obligación de prestar atención a esos indicios, interpretarlos y traducirlos. Sin ir más lejos, lo mismo pasa muchas veces que tratamos cervicales, y mientras el paciente nos dice que "todo va bien, puedes apretar un poco más", vemos como palidece...
David Aso Fusterjulio 28Responder
Entiendo por dónde vas y me has aclarado dudas. Aún así, parte de comportamiento que muchas veces no entendemos ni nosotros mismos por dónde va, en el caso insisto de paciente neuro (muecas, expresiones, posturas...), o en el de dolor como el de "piernas inquietas", estados de conductas o maneras de hacer, que son comunicación tanto intencional (del SNC, el paciente quiere moverse pero no puede) así como del SNA (me veo atrapado en la inmovilidad, voy a activar fisiología para evitarlo), son elementos que en un principio pueden parecer reacciones autonómicas involuntarias, pero que estamos seguros que los pacientes intencionadamente, quieren calmarlos. No sé si me explico o la lío más parda. Querer a veces, no es poder. Por tanto, necesito una comunicación paciente-terapeuta, terapeuta-paciente para el bienestar de ambos, y obviamente no tiene por qué ser verbal.
Oihane Elkorobarrutiajulio 28Responder
Buenas a los dos. Tras leer vuestros comentarios sobre comunicación y SNA me he acordado de un caso que me gustaría compartir con el fin de encontrar ese punto de encuentro entre el lenguaje intencionado y las reacciones del SNA. Tuve el placer de conocer a David en el curso que impartió Nora Kern hace un año, y en él nos explicó la relación que puede haber entre la conducta (y comunicación) y las reacciones del SNA. Tuve un paciente que acudió a nosotros después de un TCE y múltiples fracturas; al inicio tenía una actitud completamente apática y mantenía un absoluto mutismo durante la sesión, paralelamente cualquier movilización le provocaba una sudoración importante de la zona y movimientos repetitivos de otras zonas del cuerpo, además de gestos faciales inequívocos de dolor, sensación que negaba sentir al preguntarle. A medida que las sesiones avanzaron y su situación mejoraba, las reacciones del SNA fueron disminuyendo pero el mutismo fue menguando para dar lugar a un lenguaje violento, ofensivo e insultante; también comenzó a definir qué movilizaciones le provocaban dolor. Finalmente, cuando las movilizaciones se podían realizar en rangos aceptables sin reacciones autonómicas, pasó a ser un hombre con el que se podían mantener conversaciones agradables, con alto nivel de humor. Si lo analizamos desde la perspectiva que quiere destacar David, podríamos pensar que la comunicación intencionada de este señor estaba influenciada por el SNA, en una primera etapa como un freezing (hazte el muerto que sino te comen), después una etapa de ataque y finalmente la normalidad. Evidentemente éste es un análisis muy simplista, y estoy segura de que un neuropsicólogo podria hacer un análisis bien diferente de las causas de la conducta y lenguaje de este hombre. El caso es que muchos de nuestros pacientes no tienen las posibilidad de mostrar físicamente lo que el SNA les empuja a hacer (si estoy nervioso me paseo arriba y abajo por el pasillo, por ejemplo, y esta actitud es fácilmente reconocible) sino que utilicen otras formas de expresarse, y en este caso el la comunicación podría ser una de ellas (mutismo, lenguaje violento) De ahí la importancia de que estemos atentos, de mejorar nuestra observación y ver otras formas de comunicación de nuestros pacientes, e incluso de ver esa comunicación intencionada como un reflejo del estado de su SN. Espero que mi aportación haya ayudado, un saludo a ambos.
marinajulio 29Responder
Muy interesante el post. considero todo lo que han comentado muy acertado y valedero. Me parece buenisimo pensar que tnuestros pacientes sin lcomunicacion oraltienen el derecho, y a su vez es nuestra obligacionn, o por lo menos asi me siento yo como fonoaudiologa, de tenr herramientas sea una compu o sea un tavlero de pcitogramas que los haga sentir ACTIVOS DENTRO DE LA INTERACCION DIALOGICA, con pares, con su familai y con su entorno, asi como se le,daa una silla parz a que "camine", se le debe dsotorgar un elemento para que se comunique. Solo,asi tendra sentido nuestra intervencion Y es muy dificil sobre todo para los kines o fisios cincluir ese comunicador en las terapias. O por lo,menos esto,suce de aqui, en argentina. Salusdo
David Aso Fusteragosto 2Responder
Hola Marina, gracias por dejar tu comentario. ¿Por qué el kine o fisio le cuesta añadir ese elemento de comunicación en sus terapias? Si realmente, es relevante para el paciente, deberían estar presentes, esa es mi opinión. Ahora bien, y eso ya lo habréis valorado, a veces la "instrumentalización" de elementos en una persona puede llegar a ser excesiva, es decir, debemos pensar y valorar si a un sujeto se le administra una tablet u ordenador, dejará de intentar emitir vocablos o sonidos, puesto que ya eligió otra vía de comunicación. Te cuento un caso: niña de 4 años, capaz de decir mamá y papá, y algunas palabras sueltas relevantes, que se comunica con sus padres mediante señas, y estos responden a las señas positivamente. Para la niña es suficiente con el gesto, porque le responden a las necesidades que ella expresa, así que ¿para qué voy a desarrollar el lenguaje si ya me entienden con lo básico? Es un tema delicado, que deben valorar los profesionales con sus pros y contras.
marinajulio 29Responder
Perdon los errores, uso una tablet que descomozco

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