¡Ahora Caigo!

1 23 febrero, 2014

Ahora caigo, un programa de entretenimiento español con preguntas y respuestas donde echan a los participantes por el hoyo en el caso que tengan errores en sus respuestas. Y es que el atractivo real del programa es ver cómo la gente cae por sorpresa (por eso estos magníficos resúmenes en cada espacio) y sobretodo ver cómo reacciona de forma inmediata su cuerpo ante la fuerza de la gravedad que se presenta de manera repentina. La mayoría (por no decir todos) responden con un aumento tremendo de la base de sustentación en las piernas y se separan los brazos del tronco, buscando una estabilidad inexistente mientras el cuerpo va cayendo y los sentidos aferentes se impregnan de actividad. Éste tipo de posición me recuerda a muchos pacientes con afectación neurológica, donde quizás busquen esa estabilidad con estrategias físicas compensadoras , como separar los brazos del tronco para añadir peso lejos del centro de gravedad y así ampliar la base, además de favorecer reacciones de enderezamiento neurofisiológicas activando circuitos y sistemas motores descendentes. Por supuesto, también lo vemos en extremidades inferiores e incluso cierta flexión de tronco con el mismo objetivo.

De todas formas, si tenemos en cuenta cuáles son los mecanismos de control postural, puede que nos dé pistas sobre esos déficits que estamos comentando…

1 – Lugar donde se proyecta el centro de gravedad en el suelo
El tema es que durante cualquiera de nuestras actividades andamos cambiando constantemente los centros de gravedad, sino no se produciría el movimiento, estaríamos estáticos cual anémona. A lo que vamos, es fascinante por ejemplo durante la ejecución de la marcha, los momentos en los que el centro de gravedad se sale de nuestra base (la que correspondería a la posición estática) y cómo balanceamos el cuerpo de tal forma que jugamos con la plomada y las fuerzas reactivas que se desarrollan en el suelo y soportan tanto el peso del cuerpo como su desplazamiento. El control de la posición del cuerpo en el espacio nos da una estabilidad y orientación que nos permite desarrollar las actividades de nuestra vida diaria.

2 – Información sensorial aferente

Sin duda toda la batería de informaciones que nos generan nuestros receptores especializados ubicados en las diferentes partes del cuerpo, y que debe interpretar constantemente todo el sistema nervioso dando la relevancia oportuna y sobrepasando todos los filtros de la información, son fundamentales para el desarrollo del llamado equilibrio o balance. Sin estructuras como el tronco cerebral (donde encontramos núcleos vestibulares y reticulares), cerebelo y núcleos basales (centros reguladores de los ajustes posturales) corteza motora suplementaria (elabora respuestas motoras), sistema visual y el lóbulo parietal (representación corporal), observamos cómo en la ausencia de éstos, una gran variabilidad clínica patológica que nos da pistas sobre cómo funcionan aproximadamente cada uno de ellos y lo elementales que llegan a ser.

Pero no sólo imaginemos todas estas entradas informativas como un sistema informativo que va de fuera hacia dentro, es decir, que la información no sólo va de exteroceptores e interoreceptores, percepción y elaboración de la respuesta, sino que existe una constante retroalimentación entre los sistemas visual, somatosensorial, cerebelo, corteza motora y núcleos basales, que intercambian información interconectándose entre ellos, como un equipo, para generar la mejor respuesta y modificarla durante el transcurso si es necesario. Hablamos entonces de ajustes no sólo de la ejecución del mismo movimiento, sino que podrían haber ajustes posturales si fueran necesarios o ajustes oculares que optimizaran el desarrollo de la misma acción. Por tanto, hablamos de algo mucho más complejo que una entrada de información, un procesamiento central y una eferencia motora… ¿No?

3 – Esquema corporal y su orientación en el espacio

Muy en relación con el tema anterior, la necesidad de orientación tanto horizontal como vertical, para percibir más concretamente la gravedad, y sobretodo nuestra situación en el espacio, son más que relevantes en el caso de que exista ausencia de ésta. Y todo ello lo podemos poner en ejemplos simples, donde por ejemplo, el entrenamiento de los astronautas pasa por detectar la horizontalidad o verticalidad para poder orientar su cuerpo en el espacio, o mientras jugamos con videojuegos en primera persona (donde al inicio los controles son difíciles de manejar y nos acabamos desorientando), o dando unas cuantas vueltas o volteretas, son ejemplos simples de la búsqueda de la verticalidad para una correcta situación espacial. Hasta en nuestra lengua hay preciosas metáforas como: “acabar perdiendo el norte”.

Por otro lado, está más que comprobado que si existe una alteración en el esquema corporal, por ejemplo, en la heminegligencia, la pérdida del equilibrio está más que asegurada, ya que el control del lado afecto, al no ser detectado, la orientación y percepción de la linea media será muy diferente a la real. De hecho podríamos decir que la línea media se situará en la media del lado menos afecto, y por tanto, el paciente acabará desequilibrándose. Si ponemos otro ejemplo, pacientes con dolor lumbar crónico y su correlación con la representación corporal en el cerebro, se observa una organización tanto motora como postural alteradas, tomando alineaciones y posturas compensatorias exacerbando esa inestabilidad.

4 – Acciones y predicciones de equilibrio

Volviendo al refranero popular…: la experiencia es un grado. Suerte que tenemos un sistema nervioso bayesiano, o si simplificamos, un cerebro bayesiano. Gracias a las experiencias previas durante nuestro desarrollo, podemos generar y anticipar tanto movimientos como posturas, o lo que es lo mismo, gracias a lo aprendido nos anticipamos a los desequilibrios generados por fuerzas externas con el fin de prevenir o reducir al mínimo el desplazamiento del centro de gravedad, y así obtener un mayor rendimiento en el control postural. Por tanto, la finalidad de estos ajustes son mantener la postura de referencia adaptada al entorno, con el objetivo de poder desarrollar todos los puntos descritos anteriormente, como el correcto funcionamiento del sistema aferente, orientarnos de nuevo en el espacio o mantener un buen esquema corporal.

Un ejemplo de anticipación, y si pensamos en el programa Ahora Caigo, fijaros cómo los participantes antes de que se abra la trampilla, adaptan una postura tanto de flexón de rodillas y amplia basé de sustentanción, como brazos y tronco hacia la ligera flexión, obviamente tras ver cómo sus compañeros han acabado cayendo por errar sus preguntas.

Y hasta aquí lo aportado. Un programa que no sólo nos trae entretenimiento, sino experiencia en procesos del sistema nervioso para afrontar la inestabilidad o la fuerza de la gravedad repentina y por sorpresa, que ocurre al abrir una trampilla.

Bibliografía:

– Differential approach to strategies of segmental stabilisation in postural control.

The following two tabs change content below.
Fisioterapeuta. Número de Colegiado 1090 (COFISPA) Diplomado en la Universidad Ramón Llull, Máster en Neurocontrol Motor por la Universidad Rey Juan Carlos, Máster en Atención Fisioterapia Comunitaria por la Universidad de Valencia, formado en fisioterapia neurológica (Concepto INN, Concepto Bobath, Modelo Affolter, Estimulación Basal, entre otros). Profesor asociado al Máster de Fisioterapia Neurológica de la Universidad Pablo Olavide. Despertando mi sentido crítico...
Comentarios (1)
Tusacotermico.comabril 23Responder
Muy completo y muy original. De gran ayuda. Enhorabuena http://tusacotermico.com

Deja un comentario