Mes: febrero 2014

1 23 febrero, 2014

Ahora caigo, un programa de entretenimiento español con preguntas y respuestas donde echan a los participantes por el hoyo en el caso que tengan errores en sus respuestas. Y es que el atractivo real del programa es ver cómo la gente cae por sorpresa (por eso estos magníficos resúmenes en cada espacio) y sobretodo ver cómo reacciona de forma inmediata su cuerpo ante la fuerza de la gravedad que se presenta de manera repentina. La mayoría (por no decir todos) responden con un aumento tremendo de la base de sustentación en las piernas y se separan los brazos del tronco, buscando una estabilidad inexistente mientras el cuerpo va cayendo y los sentidos aferentes se impregnan de actividad. Éste tipo de posición me recuerda a muchos pacientes con afectación neurológica, donde quizás busquen esa estabilidad con estrategias físicas compensadoras , como separar los brazos del tronco para añadir peso lejos del centro de gravedad y así ampliar la base, además de favorecer reacciones de enderezamiento neurofisiológicas activando circuitos y sistemas motores descendentes. Por supuesto, también lo vemos en extremidades inferiores e incluso cierta flexión de tronco con el mismo objetivo. De todas formas, si tenemos en cuenta cuáles son los mecanismos de control postural, pued

3 15 febrero, 2014

Hoy toca hablar de este hombre, Isaac Newton. Pero, ¿qué tiene que ver con la fisioterapia neurológica? ¿Se te ha ido la olla? Bueno, aunque a veces así sea, creo que por una vez vamos a intentar ser coherentes. Si entramos en materia, una de las leyes que describió éste señor, entre muchas otras por lo que he podido leer en su biografía, nos llama la atención la Tercera ley de Newton: “Con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria; las acciones mutuas de dos cuerpos siempre son iguales y dirigidas en sentidos opuestos”. ¿ Y todo esto para qué? Pues para conocer el reto que ha sido mantenernos en bipedestación desde el primer momento que lo conseguimos, superando el peso de nuestros huesos, tejido conjuntivo, vísceras, músculos, etc. y todo ello conseguido por un sistema neuromusculoesquelético eficiente que supera la fuerza de la gravedad constantemente mediante la fuerza reactiva ejercida al suelo. Si bueno, pero esto no me explica nada nuevo… Lo sé, pero debemos tener en cuenta estos factores, porque el hecho de trabajar en una posición específica, ya sea en decúbito, sedestación o bipedestación, cambian completamente las fuerzas reactivas que se van a ejercer en el suelo, y eso nos interesa en favor a nuestros objetivos terapéuticos, trabajando de forma específica dependiendo si queremos generar mayor tono muscular, menor, mayor percepció

13 5 febrero, 2014

Vuelvo a escribir en el blog, ya que tras la realización del curso avanzado Bobath en reconocimiento y tratamiento de personas adultas con trastornos neurológicos, se me ha activado de nuevo el chip de compartir y sobretodo debatir acerca de los procesos fisiológicos que engloban la espasticidad tras daño en el sistema nervioso central. Me gustaría comentar sobre la hipótesis que defienden desde el punto de vista los terapeutas Bobath, donde se argumenta que la procedencia de los patrones flexores característicos en extremidad superior, así como el extensor con tendencia a la rotación interna en miembros inferiores, junto al pie equino tan característico, plantean como posibilidad de origen: nuestros ancestros, los monetes. Bien es cierto, si analizamos cómo desarrollan el movimiento los primates y su comportamiento a nivel biomecánico en el movimiento para su desplazamiento, tienen una tendencia a la utilización de las cadenas flexoras en el brazo sobretodo para favorecer el agarre en los árboles (donde pasan la mayoría de su tiempo) y mantener así, tanto su postura estable para liberar la otra extremidad y poder aguantar “enganchado” en la rama, como la estabilidad en el tronco y pelvis usando las extremidades inferiores como agarre. Si continuamos con el análisis, dicho enganche en extremidades superiores activan constantemente la musculatura flexora del brazo, por tanto ha