Mes: agosto 2013

28 agosto, 2013
Signo de Kerning

Una de las funciones que mantiene en funcionamiento el estado de nuestro cuerpo, sobretodo ante estímulos que necesitan respuestas rápidas para supervivencia de la especie, es la función que desarrollan los reflejos. La necesidad de acortar el recorrido nervioso ante un estímulo amenazante, para ganar así tiempo de reacción y poder sobrevivir, se ha mantenido claramente durante nuestra evolución (aquello del cerebro reptiliano, mamífero y neocortex) debido al desarrollo funcional excepcional que nos ha mantenido vivos al largo del paso de la historia. A todo esto, conocemos montones de ellos, que se hacen patentes desde que somos pequeños, y aunque poco a poco vayamos controlándolos a través de la “corticalización” o la implicación de los procesos superiores, donde me atrevo a decir que estos nos acompañan toda la vida aunque algunos lo hagan de forma “silente”. Un montón de ejemplos se nos vienen a la cabeza sobretodo en, por ejemplo, algún tipo de demencia con su característica atrofia cortical, como sería la reaparición del reflejo de la succión, el parpadeo no inhibido al golpetear la glabela, la protrusión de los labios al golpear perioralmente, el reflejo mandibular… O el hecho de padecer daño neurológico donde se manifiestan entre otros el grasping, Babinski, el de retirada, hiperreflexia en los ROT’s… Pero una de las cosas que más me llama la atenci

19 17 agosto, 2013

De nuevo tengo el privilegio de contar con una colaboración en el blog, donde @Berserker1714 vía Twitter planteó este caso que nos presenta a continuación, difícil de explicar en esa red social, hecho que invité para que lo desarrollara con mayor organización y detalle. Muchas gracias Rubén, con esta aportación aprendemos todos y nos da la oportunidad de participar en este complicado caso clínico. Si tenéis cualquier aportación, duda, pregunta sobre datos, etc. no titubeéis y formulad la cuestión en los comentarios. Dicho esto, vamos con el caso: Pacient 1Paciente de 45 años que empieza a hacer rehabilitación domiciliaria en el año 2009 por dolor dorso-lumbar E. Diagnosticado desde los 10 años de Neurofibromatosis tipo I, presenta una cifoescolisosis severa asociada a la enfermedad. El dolor lo describe como punzante (EVA 7-8), localizado en la zona lumbar izquierda y sube hasta la zona paravertebral a la altura de D6-D8. La palpación de la musculatura de la zona es dolorosa e hipertónica con respeto al lado derecho. El dolor aparece de forma progresiva durante la marcha o la bipede

Escrito en Colaborativas por David Aso Fuster | Tags: , , ,
4 2 agosto, 2013

Neuromeningea-zamoranoPese a que personalmente el título me parece un pelín desacertado, más que nada que trata sobre los trastornos mecanosensitivos del sistema nervioso (ese es el subtítulo), centrando precisamente todo el razonamiento clínico y la neurofisiología del dolor que pueden desarrollar las alteraciones mecánicas del nervio, el encabezado del libro debería estar más bien dirigido hacia la temática que trata, no sólo la meníngea, sino el nervio en sí. Si aportara un titular, quizás sería movilización del sistema nervioso (o neurodinámica). A lo mejor me llamaréis tiquis-miquis, pero la meninge forma parte de un sistema, y el título no hace justicia al contenido de calidad. He empezado la reseña de este ejemplar con mal pie, la verdad, pero sinceramente es un libro muy recomendable para todos aquellos que nos estamos iniciando en esto de la neurodinámica, más que nada que empieza ya de inicio a relacionar el tejido nervioso con el dolor, describiendo a través de variada bibliografia no sólo el dolor nociceptivo, sino también el neuropático (con un capítulo extra descrito por Rafa

13 2 agosto, 2013

Como fisioterapeutas cantidad de veces nos vemos en la tesitura de movilizar al paciente por los beneficios que trae a todos los niveles (óseo, articular, partes blandas, cápsula, tendón, músculo, vascularización, inervación sensitiva, motora…), más que nada que en teoría somos los “expertos” del movimiento, y en este nos dedicamos a facilitar, acompañar, activar, redirigir, reeducar… con el objetivo de restaurar una funcionalidad perdida que suele coincidir (o no) con el primer motivo de consulta. Sin embargo, pese a tener claro cuando debemos realizar una movilización, dónde, y de qué manera, cuando yo estudiaba en la universidad no nos instruyeron en los diagramas de movimiento, el razonamiento clínico que este implica así como los grados de movimiento (refiriéndome al de la movilización pasiva o activa implicada por el fisioterapeuta y no a la goniometría) y los puntos de tensión. Vayamos por partes… Diagramas de movimiento: tras la lectura del libro de Maitland en la Physioteca, donde se llegaron a las siguientes conclusiones (pego literalmente): “Los diagramas de movimiento son una herramienta pedagógica magnífica.. Sin duda, el estudiante de fisioterapia debería conocerlos, pero no son especialmente intuitivos y requieren cierta práctica. Evidentemente, siempre que hablamos de cuantificar