Recomendaciones para el cuidado del mayor en situación de dependencia

4 14 noviembre, 2011

ancianoMe parece fundamental por parte de la directiva que trate con personas mayores, (Asociaciones, residencias, centros de día, hospitales, asilos, ambulatorios, etc.) entregar un folleto informativo a todos los trabajadores que traten con pacientes/residentes o lo que sea (desde equipo sanitario, pasando por cuidador@s, celador@s, camarer@s, familiares, directiv@s y un largo etcétera), acerca de las RECOMENDACIONES PARA EL CUIDADO DE MAYORES EN SITUACIÓN DE DEPENDENCIA.
De ello ya se encargó en su momento el Tratado de Geriatría de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, que redactó las 15 recomendaciones más útiles para la vida diaria de las personas afectas, planteándonos como objetivos una atención de calidad, sin discriminación, debiendo tomar las medidas necesarias para garantizar el bienestar y la autonomia. El trabajo de cuidar no es fácil, exige en el profesional flexibilidad y apertura para enfrentarse a continuos retos emocionales, debiendo así aprender a conocer y enfocar sus sentimientos al tiempo que optar por el optimismo y entusiasmo por el bienestar de la persona bajo sus cuidados.
Cuidar y acompañar a una persona mayor dependiente plantea preguntas y reflexiones sobre la transitoriedad de la vida y despierta sentimientos de angustia, preocupación e impotencia. Por ésta razón, reconocer este contexto permitirá al cuidador asumir los retos de su trabajo y entablar una relación enriquecedora.
Y por ello, aquí os las dejo:

1.- Aceptar a la persona tal y como es, sin prejuicios de etnia, sexo, nacionalidad, procedencia, enfermedad u otros.

2.- Realizar un plan de cuidados diarios para desarrollar de manera sistemática. Esto facilitará tanto al cuidador como a la persona cuidada conocer el horario de actividades y ritmos adecuados, además de proporcionar seguridad a ambas personas. Los objetivos en el plan de cuidado deben ser justos, alcanzables y a corto plazo, no deben generar frustración en su planteamiento.

3.- En el plan de cuidado se deben tener en cuenta las preferencias y hábitos de la persona en situación de dependencia hasta donde sea posible.

4.- Actuar serenamente y competente. El trato debe ser respetuoso, profesional y humano. No obstante, también debe haber firmeza para evitar la sobreprotección, la cual suele fomentar aún más la situación de dependencia.

5.- Evitar la jerga infantil para hablar o dirigirse a la persona mayor. Referirse a la persona solamente ya con adjetivos como “bonito”, “mi guapo”, “mi guapita”, o similares puede llegar a ser humillante, irónico y menoscaba la autoestima de la persona.

6.- La excesiva confianza no es positiva solamente porque la otra persona se encuentre en situación de alta dependencia. Es mejor un trato normal, con respeto y con intenciones de aprendizaje. La confianza siempre es un valor que se gana y depende de la relación de cuidado.

7.- Es importante que el profesional a cargo del cuidado se identifique por su nombre y rol, así podrá ser reconocido claramente por las personas que lo necesiten.

8.- Respetar la individualidad de cada persona. Es poco profesional catalogar a “todos” los mayores bajo un mismo denominador. Aunque puedan presentar problemas y enfermedades similares, cada uno es único.

9.- Es importante que el profesional de la geriatría esté dispuesto a escuchar, apoyar y explicar. El objetivo es facilitar a la persona a tomar sus propias decisiones. No se pide al profesional solucionar todos los problemas, porque ésto no está a su alcance. Por el contrario, dedicar tiempo a compartir las preocupaciones de la persona y su entorno familiar es el principio de apoyo emocional.

10.- Mantener el contacto visual y táctil. Dirigirse directamente a la persona y no tanto a su acompañante.

11.- No es necesario alzar la voz, a menos que haya problemas de audición.

12.- Para las personas hospitalizadas es fundamental brindar una buena acogida y proporcionar toda la información necesaria sobre el entorno y medio físico: explicar dónde están los timbres, baño, barandillas y otros).
Igualmente, presentar a sus compañeros genera confianza.

13.- Respetar la intimidad, reiterándose en el momento apropiado, por ejemplo en el baño, cuando hable con otro profesional y al recibir una visita.

14.- Se debe ayudar a la persona mayor sólo cuando sea necesario y se le debe estimular, en lo posible, para que intervenga en sus cuidados. Se debe reconocer su esfuerzo, aporte y experiencia.

15.- Ayudar es una tarea facilitadora, no sustitutoria. En geriatria, el cuidador facilita, no sustituye a la persona cuidada.

Gracias por el interés y la lectura. Feliz cuidado.

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Fisioterapeuta. Número de Colegiado 1090 (COFISPA) Diplomado en la Universidad Ramón Llull, Máster en Neurocontrol Motor por la Universidad Rey Juan Carlos, Máster en Atención Fisioterapia Comunitaria por la Universidad de Valencia, formado en fisioterapia neurológica (Concepto INN, Concepto Bobath, Modelo Affolter, Estimulación Basal, entre otros). Profesor asociado al Máster de Fisioterapia Neurológica de la Universidad Pablo Olavide. Despertando mi sentido crítico...
Comentarios (4)
Joaquinhernndezjulio 27Responder
Hola David! Gran entrada que tampoco conocía. Me gusta como empieza. Hablas de la directivas y la conveniencia de que entreguen un folleto... Yo tan solo añadiría; "y que lo hagan convencidos de concienciar desde el convencimiento y aceptación propia de estas medidas". Demasiadas veces vemks como formalmente las instituciones aceptan decalogos de buenas practicas e intentan aplicarlos hasta que llega el momento de dotar de medios para su completa implementación. Entonces, y también porque la situación no es demasiado boyante, olvidan su determinación y solo llegan a donde no supongan aumento de costes (aunque algunas indirectamente puedan llegar a reducirlos en el futuro). Por desgracia el pensamiento "empresarial" pasa por delante del bienestar de los mayores. No entro cuando el desembolso debe provenir de una administración pública. Por otro lado,revisando las medidas que en realidad todos conocemos, me surge un comentario. La mayoria de ellas son aplicadas con facilidad a los discapacitados jóvenes y no a los mayores. Porqué? Que derecho menos tienen por el hecho de tener mayor edad? Se trata simplemente de un criterio de falsa optimización tipo " lo aprovechara mas" o "para lo que le queda"... O simplemente, que es lo que yo creo, es un reflejo de esta sociedad, que ha pasado en pocos años de venerar a sus mayores a desactkvarlos socialmente cuando no son considerados "utiles". Esta es la sociedad de la velocidad y nuestros mayores necesitan tranquilidad, paciencia e ir a su ritmo para tener la vida plena que le permitan sus potencialidades y a la que tienen derecho. No olvidemos 2 cosas: Mas sabe el diablo por viejo que por diablo Mañana seremos nosotros. Un abrazo! Joaquin Hernandez
FisioAsoagosto 8Responder
Nada que añadir a tu comentario Joaquín, darte las gracias por pasarte por el blog y aportar ese punto de vista que defendéis como profesionales de la salud ante las personas mayores, donde se nota esa pirámide de valores tan diferente al resto de la sociedad, respetando y escuchando la voz de la experiencia. Sin duda, una lucha contra la institución por el tema de recursos (en el momento que se plantea la salud como negocio, es una constante y eterna lucha que roza tanto con la ética como por la calidad de vida de las personas) y otra con la visibilidad en la sociedad. Nada fácil, tarea a la que admirar. Un saludo y gracias de nuevo
cristinafebrero 29Responder
excelentes recomendaciones, mucha paciencia y respeto por el mayor, esos son los pilares de un buen cuidado

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