Seguimos con la incontinencia urinaria

2 mayo, 2011

tosTras el “pequeño” éxito del blog en la temática de la incontinencia urinaria, y que una persona se pusiera en contacto conmigo para que le tratara su problemática a domicilio, he pensado escribir poner de manifiesto todavía más conceptos de ésta patalogía “silenciosa” a nivel social.

Para empezar, si usted está consultando recomendaciones para recuperar una posible incontinencia urinaria, lo mejor sería que visitase a su médico, ya sea de familia o especialista, puesto que la temática no es simplemente “se me escapa el pis”, ya que existen varios tipos de incontinencia que deben someterse a estudio, causadas por otro tipo de problemática que no viene dada solamente por la debilidad en los músculos del suelo pélvico.

Por ello, se definen varios tipos de incontinencia:

1.- Incontinencia urinaria de urgencia:
Se define de urgencia por la sensación de que se te va a escapar, y por ello tienes la urgencia de ir rápidamente al baño. Suelen ser micciones muy cortas, con poco vaciado de la vejiga, hecho que directamente se llena de nuevo aumentando la frecuencia de visitas al baño. Se produce al perder cantidades de orina en momentos imprevistos, tales como al dormir, después de beber una pequeña cantidad de agua, o cuando se toca el agua o la escucha correr (como al lavar los platos). Algunas personas experimentan las pérdidas de orina simplemente al cambiar la posición del cuerpo (por ejemplo al levantarse de la cama).
La vejiga hiperactiva también se asocia con accidentes cerebrovasculares, esclerosis múltiple y lesiones en la médula espinal.
Este tipo de IU representa entre 25 y 30 % de los casos. Por lo general, ocurre por una contracción involuntaria de la vejiga que puede causar un aumento en la frecuencia de la micción o producir también incontinencia de urgencia.

2.- Incontinencia urinaria transitoria:
Este tipo de incontinencia aparece de forma temporal debido a una condición o una infección, que desaparecerá una vez sean tratadas. Puede ser provocada por medicamentos, infecciones de las vías urinarias, disfunciones mentales, movilidad limitada, e impactación fecal (estreñimiento grave).

3.- Incontinencia urinaria de esfuerzo o estrés:
La IU por esfuerzo o de estrés es la causa más común de pérdida de orina, representa más del 50 % de los casos. Ocurre especialmente en mujeres que han sufrido un parto vaginal, o como consecuencia de cambios hormonales después de la menopausia. Ocurre ocasionalmente en los hombres, sobre todo como resultado de una operación de la próstata.
Se produce cuando se pierde orina durante actividades como: caminar, hacer ejercicios aeróbicos (correr, montar en bicicleta, nadar…) o incluso estornudar, reír y toser. La mayor presión abdominal asociada con estos eventos hace que la orina se escape. Los músculos del suelo pélvico, que dan soporte a la vejiga y a la uretra, pueden estar debilitados, y de esta manera impiden que los músculos del esfínter funcionen correctamente. Esto también puede ocurrir si los músculos del esfínter en sí están debilitados o dañados a causa de traumatismos quirúrgicos o de partos previos. Las mujeres en la menopausia también pueden sufrir de pequeñas cantidades de pérdida de orina como resultado de los menores niveles de estrógeno.

4.- Incontinencia urinaria por rebosamiento:
Se produce al perder pequeñas cantidades de orina porque la vejiga está siempre llena. En esta condición, la vejiga nunca se vacía por completo; puede ocurrir una pérdida de orina en momentos inapropiados, de forma continua y sin darse uno cuenta.
En los hombres, esto se debe frecuentemente a un crecimiento de la próstata que bloquea por obstrucción el chorro de la orina o a los que han sido sometidos a alguna cirugía o tienen problemas de próstata. Un músculo débil de la vejiga puede provocar también un vaciado deficiente. La incontinencia por rebosamiento es infrecuente en las mujeres.

5.- Incontinencia urinaria funcional:
Se produce cuando no se es capaz de llegar al baño a tiempo por no poder responder de forma apropiada a la sensación de deseo de orinar como consecuencia de una discapacidad física o mental, falta de destreza o incluso un mal diseño del edificio.
Por ejemplo, puede que una persona que padece la enfermedad de Alzheimer sea incapaz de planear una visita al baño a tiempo para orinar, o una persona en silla de ruedas puede estar obstruida y no llegar al baño a tiempo.

6.- Incontinencia urinaria mixta:
Es una combinación de distintos tipos de incontinencia. La más frecuente es cuando la incontinencia de esfuerzo y la de urgencia suceden juntas.

Tras conocer la variedad de incontinencias urinarias existentes, los tratamientos fisioterapéuticos irán dirigidas a personas con un estado cognitivo normalizado, colaboradoras y con capacidad para realizar dichos ejercicios. No todas son iguales como hemnos visto, y hay algunas que son irrecuperables debido a las patologías principales que llevan asociadas como clínica dicha incontinencia, como por ejemplo, el Alzheimer, demencia senial, cirugías, problemas prostáticos, vejiga hiperactiva, etc.
A nivel médico, se actúa con una série de medicamentos para que la vejiga hiperactiva o neurógena deje de enviar “falsas” señales de que se vacíe cuando realmente está en menor llenado.
Por tanto, a nivel fisioterápico podemos actuar con personas que padezcan incontinencia urinaria por esfuerzo, incidiendo en la debilidad muscular del suelo pélvico, a través de la respiración y de la correcta forma de contraer los abdominales, además de realizar un calendario miccional para ir acostumbrando la vejiga a vaciar de forma más controlada. Todo ello podéis leerlo en entradas anteriores de mi blog:
¿Cortando el pis?, Recomendaciones en la incontinencia urinaria, Respiración en la incontinencia urinaria
O en la colaboración de mi compañero de Fisioterapia en Atención Primaria: Cazadores de mitos

Feliz Lectura 😀

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Fisioterapeuta. Número de Colegiado 1090 (COFISPA) Diplomado en la Universidad Ramón Llull, Máster en Neurocontrol Motor por la Universidad Rey Juan Carlos, Máster en Atención Fisioterapia Comunitaria por la Universidad de Valencia, formado en fisioterapia neurológica (Concepto INN, Concepto Bobath, Modelo Affolter, Estimulación Basal, entre otros). Profesor asociado al Máster de Fisioterapia Neurológica de la Universidad Pablo Olavide. Despertando mi sentido crítico...

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